Se cumplen 50 años del “Halconazo” - FARO INFORMA
represión 10 junio 1971

Uno de los capítulos negros en la historia de la represión en México.

La masacre del 10 de junio de 1971, conocida como el halconazo, o «del jueves de Corpus», cumple 50 años de haber ocurrido.

Violencia injustificada del Estado que enlutó muchos hogares con su trágico saldo de muertos, heridos y desaparecidos.

Esa era la primera manifestación estudiantil desde los lamentables eventos en Tlatelolco, el dos de octubre de 1968.

Es necesario tener en cuenta el ambiente de represión y la dureza con que el régimen castigaba la desobediencia, la opinión en contra o cualquier acto que pudiera ser interpretado como una falta de sumisión al poder. Ese era el México de esos días, no lo olvidemos.

En esas circunstancias se dio a conocer que habría una manifestación estudiantil que partiría del Casco de Santo Tomás y terminaría en el cruce de las avenidas Juárez y Reforma, en donde entonces se encontraba la estatua ecuestre de Carlos IV, conocida como “El Caballito”.

La marcha

La marcha se convocó para apoyar las protestas que estudiantes de la ciudad de Monterrey hacían en contra de las medidas tomadas desde el centro para desactivar el movimiento de estudiantes, que comenzaba a tomar fuerza. Entre esas medidas estaba la de la renuncia del gobernador Eduardo Elizondo y la imposición de Luis Farías que llegaba con la encomienda de aplacar a los estudiantes.

Además de esos motivos para hacer la marcha, había uno que molestaba especialmente a las más altas autoridades: se pedía la liberación inmediata de los presos políticos que hubiera en el país. Se tomó la decisión: no se permitiría ese desacato.

Desde el día anterior, se mantuvo en estado de alerta a diversas corporaciones como policía, granaderos (era una fuerza de choque conocida por la brutalidad con que actuaba) y bomberos.

A partir de las tres de la tarde las rutas de transporte público que se dirigían a la zona en que se reunirían los estudiantes, fueron desviadas para dificultar que llegaran al lugar.

También los cuerpos control y represión comenzaron a rodear la zona.

La reunión de estudiantes inició a las cuatro de la tarde y cerca de las cinco se estima que unos cinco mil manifestantes ya marchaban por las calles.

La represión

La represión inició casi inmediatamente y los primeros heridos quedaron tendidos mientras la columna seguía marchando.

Los testimonios dicen que aproximadamente a las cinco de la tarde con quince minutos inició lo que se dijo fue una cacería humana.

Los cuerpos de represión rodearon a los estudiantes en una avenida sin dejarles salida.

Un grupo de jóvenes de entre 18 y 24 años entrenados para golpear y reprimir, conocidos como los “Halcones” se lanzaron literalmente a cazar manifestantes. Armados muchos de ellos con varas de bambú lastimaron e hirieron y en muchos casos no pararon hasta matar a golpes.

También se documentó la presencia de personal armado con pistolas, rifles y ametralladoras que dispararon contra la multitud en la que nadie portaba armas. Otros más murieron así.

Según testigos, sobrevivientes y vecinos de la zona esto ocurrió durante aproximadamente tres horas.

Hay también los testimonios de periodistas, enfermeras y pacientes de cómo los “halcones” entraron a hospitales y remataron a estudiantes con armas de fuego.

La acción quedó documentada en numerosas notas y crónicas en los medios que, pese al control informativo del gobierno en aquella época, salieron a la luz ya que los periodistas fueron también atacados.

No se sabe cuántos perdieron la vida, la información nunca se ha revelado, pero se dice que alrededor de treinta. Los heridos se contaron por centenares.

Lo que siguió

Tras estos hechos, muchos perdieron la esperanza de poder cambiar las cosas en México por la vía pacífica. Se dio el surgimiento de movimientos como la Liga Comunista 23 de septiembre y grupos guerrilleros en el país, con lo que dio inicio la “guerra sucia” que dio pie a más represión, sangre y muerte.

Luis Echeverría Álvarez, entonces presidente de México, fue responsabilizado por los hechos. Según sus declaraciones, nadie falleció ese día.

Luis Echeverría Álvarez, presidente de México 1970-1976

La Fiscalía Especial para Movimientos Sociales y Políticos del Pasado, indició a Echeverría por su presunta responsabilidad en la matanza del dos de octubre en Tlatelolco y por la ocurrida el 10 de junio de 1971.

El 2 de julio de 2002 fue citado a declarar, siendo el primer funcionario público en ser citado ante la justicia por esos eventos. Se libera una orden de aprehensión en su contra, pero obtiene un amparo y luego un auto de libertad.

El 30 de noviembre de 2006 se le decreta un auto de formal prisión por el delito de genocidio por las matanzas del dos de octubre de 1968 y la del 10 de junio de 1971.

El 26 de marzo de 2009 un tribunal federal decretó la libertad absoluta del ex presidente, así como su exoneración del cargo de genocidio por los hechos mencionados. Echeverría Álvarez no pisó nunca la cárcel.

El cineasta Alfonso Cuarón retomó este lamentable suceso en su película “Roma”, en donde uno de los personajes es, precisamente, uno de los llamados “Halcones”

efd

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