Por Autor Conocido
PAN: un simple Cachorro
Luis René Cantú tiene desde las últimas dos semanas el reflector tan negado por el sistema político tamaulipeco, ante el totalitarismo del gobernador Francisco García Cabeza de Vaca como personaje más importante en el estado, al grado de pasar desapercibido la mayor parte de su gestión como presidente del Comité Directivo Estatal del PAN.
Para su mala fortuna, la atención mediática la atrae ante el mal resultado obtenido en la votación del 6 de junio.
A muchos de sus militantes y figuras les incomoda en serio cómo dejaron ir los Ayuntamientos de Nuevo Laredo, Reynosa, Ciudad Victoria y Altamira, así como ser apaleados en Matamoros y Nuevo Laredo, aunado a ser primer minoría en el Congreso del estado.
Pero para el ilustre personaje, las cosas se encuentran desde otra perspectiva, para muchos errónea y unos cuantos acertada.
Ganar más de 20 municipios con menos de 100 mil habitantes salvo Tampico, bastión azul desde toda la vida, es lo más trascendente, así como la preferencia de medio millón de habitantes.
Le agrega que «esto detuvo el avance de Morena» y la 4T.
Esa falta de carácter que tuvo al permitir que el primer panista el estado se fuera con candidatos provenientes de otros partidos, caso el PRI, además del abandono que hizo de la militancia previo a la última campaña, son las piedras que carga el presidente del partido originario de la frontera.
Pero la falta de personalidad es entendible de un hombre quien llegó por fortuna a un puesto tan relevante en un momento trascendental.
Esa amistad con los Cabeza de Vaca, incluido el senador Ismael, le valieron para tomar el partido luego de la salida de su antecesor Francisco Elizondo.
En todo este tiempo no tomó una sola decisión propia. Cualquier asunto referente a los azules pasó por manos del mandatario y el legislador.
Simplemente se encargó de ser un administrador y conciliar cuando las cosas se ponían complicadas al interior, situaciones escasas pues se entendía que todos estaban alineados.
Así, el panismo que necesita un auténtico liderazgo está en manos de un simple «Cachorro», apodo con el cual se le conoce a Luis René.
Y todo esto, se niegan a reconocer la crisis.
¿Cómo terminarán en el 2022?
