Un fantasma abunda en la alianza
Por Autor Conocido

Un fantasma abunda en la alianza

Será el fin de semana de César Verástegui Ostos, el hombre elegido por el PAN via designación directa (todavía sin un método claro del por qué dicha determinación, solo para cumplir con términos prácticos) y respaldado por los integrantes de la alianza, el PRI y el PRD, rumbo a una de las votaciones más trascendentes de la historia reciente en Tamaulipas, el 2022 y su gubernatura. 

Este viernes lo oficializará tanto el Revolucionario Institucional como lo que aún sobrevive de la Revolución Democrática y quedará cerrado todo. El sábado se concretará ante el Instituto Electoral (Ietam); y habrá un carnaval cuyo punto final será el exterior del Polyforum y el recinto ferial de Ciudad Victoria. 

Con ello, ya tendremos a los tres aspirantes reales de cara a la contienda programada para el domingo 5 de junio. Anteriormente se cuenta con Américo Villarreal Anaya por la Coalición Morena-PT-Verde; mientras por el otro frente Arturo Díez Gutiérrez tiene la mayor preferencia de la militancia de Movimiento Ciudadano para adjudicarse la postulación. 

Y en todo el álgido ambiente, al cual se sumarán los causantes de «Va por México», Marko Cortés, Alejandro Moreno Cárdenas y Jesús Zambrano, para alzarle la mano a El Truco, la incertidumbre está en esas condiciones para hacer funcionar el agua y el aceite en este estado e impedir la llegada de la Cuarta Transformación. 

Esas dudas surgen con los resultados del pasado 2021. De la mano, los tres no le sacaron una sola entidad al morenismo, solo Chihuahua les perteneció, pero a panistas y perredistas. Incluso, cayeron ante el Verde en San Luis Potosí y contra Movimiento Ciudadano en Nuevo León. 

Ese reto tiene Verástegui Ostos, sacudirse esos fantasmas que rondan a la llamada Alianza Frankenstein y cuya meta está en el 2024. Si ganan darán un gran paso, pero la derrota dejará vivo solo a uno de estos tres. 

Un decreto con tintes políticos 

La micro, pequeña y mediana empresa de Tamaulipas le cobró factura a los Vientos de Cambio en junio del año pasado tras los cierres de comercios, los pocos apoyos y financiamientos, como la inflexibilidad para una reapertura en la pandemia del covid-19. Esa crítica estuvo en la aplicación de los decretos y lo laxo de su actuar sobre ciertos negocios y giros. 

Ahora, con la variante ómicron a tope y entregando mil casos diarios, hay una amenaza de cierres. Por fuera, ven una catástrofe económica, pero muy en el fondo, otra afrenta a cobrarse en las urnas.  

Te puede interesar también: Sábado de pandemonio en Tamaulipas 
Compártenos en

Deja un comentario