Por Autor Conocido
Movimiento Ciudadano jugará solo, pero necesita perfiles
La tercera opción, como se ha ofrecido Movimiento Ciudadano durante este año tras los éxitos obtenidos en Jalisco y Nuevo León, ambos dentro del top 5 de estados con mayor población y un jugoso presupuesto público anual, tiene un escenario muy claro hacia la encomienda más importante, la elección para presidente y en juego varias gubernaturas en el 2024.
Liderado por Dante Delgado Rannauro, el instituto político antes llamado Convergencia, primero creado a través de una doctrina de izquierda, después ser tomado por priistas y panistas, aliarse con azules y el PRD en el 2018 y terminar separado de ellos en el pasado proceso intermedio federal, no se va a aliar con nadie.
Para ellos, el control de las regiones importantes en economía, densidad poblacional, participación ciudadana y más factores es la catapulta para sumar más tramos del país bajo su color. En Tamaulipas lo intentaron, pero el proyecto denominado Arturo Díez Gutiérrez se quedó corto para muchas expectativas creadas en su búnker nacional.
Ir solos es aplaudido cuando Morena es visto como el gigante a vencer. Además, el plan «Va por México» enfrenta demasiadas dudas de liderazgo, triunfos, posicionamiento y lo más complicado de obtener, credibilidad hacia Marko Cortés y Alejandro Moreno Cárdenas, culpables de muchas debacles en las urnas en los dos años recientes.
El «pero» (porque nada en este mundo es perfecto) es la base de personajes. Al tapatío Enrique Alfaro se le atribuye su «entreguismo» a Andrés Manuel López Obrador; y se convirtió en la «bisagra rota» de la Alianza Federalista creada por el tamaulipeco Francisco García Cabeza de Vaca. El caso Debanhi, la falta de agua y las acciones muy criticadas le bajaron rating al regio Samuel García Sepúlveda.
Entonces, ¿con quién jugársela?
Ante una votación en dos años, cuentan mucho las fórmulas. Así ganó Morena y se vino una ola que arrasa por todos lados. Ese modelo no está lejos de la realidad si se busca emular hacia el relevo del jefe del Palacio Nacional, pero en los naranjas sucede esa disyuntiva. ¿Quién es el bueno, cuando tus dos cartas más fuertes enfrentan severas crisis de imagen por su desempeño?
La tercera alternativa y muy temeraria es Luis Donaldo Colosio Riojas. El joven alcalde de la industriosa ciudad de Monterrey suena, aunque a favor está el «romanticismo» por su padre y lo sucedido en aquel caótico 1994 en Lomas Taurinas de Tijuana. Sin embargo, no hay un parámetro de medición que nos diga es un auténtico presidenciable.
Y así está Tamaulipas. Quizá, en unos meses surjan algunas figuras, pero se hace tarde.




