Han pasado seis meses desde el feminicidio de Debanhi Escobar y sus padres, además de acusar diversas omisiones y fallas por parte de la Fiscalía del estado de Nuevo León, siguen buscando justicia, pues las autoridades locales «son unos cerdos» para hacer su trabajo.
La desaparición de la joven ocurrió el pasado 09 de abril en el municipio de Escobedo, en Nuevo León, tras haber asistido a una fiesta en una quinta; 13 días después, el 22 de abril, medios de comunicación confirmaron el hallazgo de su cuerpo, al cual encontraron en una cisterna del motel Nueva Castilla.
En días recientes, la Fiscalía General de la República (FGR) anunció que atraería el caso de Debanhi, luego de que sus padres criticaran el desempeño de los organismos locales encargados de esclarecer el feminicidio de su hija.
Durante una entrevista, el Sr. Mario Escobar, papá de Debanhi, expresó que el trabajo de la Fiscalía General del Estado de Nuevo León «deja mucho que desear. Si lo definiera en tres palabras lo diría así: son unos cerdos, son unos cerdos para trabajar porque hubo muchas, pero muchas omisiones».
Cabe recordar que, previo a su localización, la Fiscalía estatal ya había cateado el inmueble donde la vieron por última vez con vida. Otra falla denunciada por los familiares consiste en que la primera autopsia identificó a la causa de muerte como una contusión profunda de cráneo; sin embargo, tras exhumar el cuerpo, un segundo estudio reveló que Debanhi murió de asfixia por sofocación.
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De acuerdo con Mario Escobar, «nosotros les dijimos y demostramos con documentos que estaban equivocados y siguen con muchas equivocaciones». En ese sentido, y argumentando que en Nuevo León no existían las condiciones para esclarecer el caso, los padres de la estudiante de Derecho pidieron a la Fiscalía General de la República atraer el caso.
Entre las denuncias contra la Fiscalía local destaca un presunto retraso de la carpeta de investigación por todas las omisiones y fallas en el proceso. En cambio, el padre de familia señaló que el gobierno federal ha mostrado empatía hacia su familia y les han dado confianza de que no «soltarán» la investigación.
«Ha sido muy difícil el proceso», lamentó Mario Escobar. «No hemos tenido un duelo como debería de ser por las circunstancias del fallecimiento de Debanhi. A veces nos ponemos a pensar que anda de viaje y que pronto regresará». Y es que la búsqueda de justicia ha provocado que estén «en pie de lucha», por lo que no han tenido tiempo de llorar la muerte de su hija.
Sin embargo, y pese al cansancio, aseguró que no parará «hasta encontrar la justicia y la verdad» de los hechos que acabaron con los sueños de Debanhi, quien aspiraba a ser abogada y modelo.
Al recordar a su hija, Escobar indicó que ella «practicaba muchos deportes, practicó natación, gimnasia rítmica, taekwondo y oratoria. Tenía una perspectiva muy amplia de poder sobresalir en esta vida».




