Amenazado por la marcha en defensa del Instituto Nacional Electoral (INE), Andrés Manuel López Obrador (AMLO) pasó la semana del 07 al 11 de noviembre lanzando insultos contra quienes saldrán a las calles para oponerse a la reforma político-electoral que busca reemplazar al órgano, encabezado por Lorenzo Córdova, por el Instituto Nacional de Elecciones y Consultas (INEC).
Lunes 07 de noviembre
Durante la mañanera, el presidente calificó de «rateros, hipócritas, deshonestos y sin autoridad moral» a los miles de personas que asistirán a la marcha convocada por más de 50 ciudades de la República.
Martes 08 de noviembre
Un día después, el titular del Ejecutivo Federal arremetió contra los «cretinos y corruptazos» que alzarán la voz en defensa del INE, a quienes conminó a que se vayan a engañar más lejos.
Miércoles 09 de noviembre
La oleada de insultos continuó este miércoles, cuando el presidente los tildó de aspirantes a fifís, fifís y lambiscones, ladinos y desclasados para quedar bien con los machuchones.
Jueves 10 de noviembre
Acusó a los «intelectuales orgánicos» de avalar fraudes electorales y disfrazarse de demócratas, situación a la que consideró vergonzosa y un acto de «cretinismo».
Viernes 11 de noviembre
De acuerdo con el mandatario federal, los mexicanos que apoyan al Instituto Nacional Electoral son racistas, clasistas, aspiracionistas e hipócritas, movidos por el dinero y que se creen superiores, sabiondos, ladinos y déspotas.
Este viernes 11 de noviembre, el sociólogo Roger Bartra advirtió que la reforma político-electoral impulsada por el Gobierno Federal trae consigo gran cantidad de riesgos autoritarios.
«Tenemos un gobierno que, aunque en las pasadas elecciones perdió la mayoría calificada y, por lo tanto, no está en condiciones de aprobar cambios a la Constitución, está intentándolo por diferentes medios», como recurrir al cambio de leyes no constitucionales o presionar a uno de los partidos de oposición.




