Abuelitos empacadores de supermercados se han tenido que ir de vendedores ambulantes a la zona centro de Tampico. Luego de haber sido despedidos de las tiendas desde la pandemia porque forma parte del sector vulnerable de coronavirus.
Don Martín Espinoza Montoya de 77 años de edad, tuvo que salir a vender galletas porque a pesar de que hubo crisis económica, tiene que seguir pagando sus deudas. Tales como, servicios básicos y la renta de su hogar, por lo tanto, no se puede dar el lujo de quedarse sin hacer nada.
Cada ocho días su hija le prepara galletas para que él pueda salir a venderlas y quedarse con todas las ganancias. Como una forma de apoyo para que se pueda seguir sosteniendo junto con sus gastos y su alimentación diaria.
“Íbamos de voluntarios pero se vino la pandemia y nos mandaron a la casa por disposición sanitaria pero ahorita ya no nos quieren de regreso. La gente nos daba propina y yo aunque solo pago renta, luz, agua y allí nos ganábamos a veces 200 a veces 250 y aunque recibo pensión de AMLO hay que acompletar».
El recorrido diario del señor es salir de la colonia Morelos que es donde vive para después trasladarse a la colonia Echeverría, a casa de su hija para recoger las galletas. De allí se va para el centro a vender o a las colonias, hasta que acabe el producto.




