Kyle y Jess, una pareja de youtubers canadienses, publicaron un video para mostrar cómo fue su experiencia al viajar por el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), una de las obras insignia de Andrés Manuel López Obrador (AMLO). Pese a que resaltaron su «brillo cristalino» y las condiciones «completamente nuevas» de la terminal aérea, los turistas pusieron especial énfasis en el hecho de que «está completamente vacío».
«No creo que haya estado en un aeropuerto tan vacío antes, en toda mi vida. Se puede decir que es completamente nuevo todo lo que tiene, ese tipo de brillo cristalino nuevo y está completamente vacío», dicen en un video publicado en su canal de YouTube.
Los canadienses, quienes arribaron al AIFA desde Oaxaca, hablaron también sobre la polémica cancelación del aeropuerto de Texcoco y atribuyeron la falta de vuelos a que el aeropuerto de Santa Lucía no tiene contentas a muchas personas. Asimismo, se dijeron sorprendidos por la gran distancia que hay entre las salas para abordar y el área a donde llegan las maletas; sin embargo, también encontraron algunas ventajas.
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«El aeropuerto es bastante fácil de recorrer, se explica por sí mismo, es bastante simple, bastante directo. El aeropuerto está muy bien, muy claro, conciso, no tuvimos ningún problema», señalaron.
Entre las fallas que detectaron destaca la dificultad para conseguir transporte y trasladarse hasta la Ciudad de México (CDMX). «Espero que no sea tan caro pedir un Uber. Realmente no pudimos encontrar mucha información en línea sobre los horarios de transporte para salir del aeropuerto», criticaron.
«No pudimos encontrar el horario de los autobuses que salían del aeropuerto, hay horarios muy limitados, algo molesto porque tienen un horario apretado», dijeron. La falta de información sobre la operación del AIFA, expusieron los youtubers, afectaría principalmente a aquellas personas que viajan con necesidades laborales.
Debido a que el tren que conectará al AIFA con la CDMX todavía se encuentra en construcción, Kyle y Jess tuvieron que pagar un taxi, al que consideraron «no barato, pero tampoco excesivamente caro».




