El horrible conteo sigue y ya se eleva a más de 45 mil la cifra de muertos por el terremoto en Turquía y Siria.
Lo terrible es que se espera que la cifra se dispare, pues la destrucción y la cantidad de desaparecidos augura números mayores.
Se estima en 264 mil los departamentos que quedaron reducidos a escombros.
A 12 días del sismo, los trabajos de rescate continúan.
Apenas ayer trabajadores de Kirguistán intentaron salvar a una familia siria de cinco miembros de entre los escombros en Antioquía, en el sur de Turquía.
En una escena que en México lamentablemente nos resulta familiar, los trabajadores pidieron silencio absoluto. Esto mientras los equipos subían por los escombros del edificio donde se encontraba la familia para escuchar cualquier otro sonido mediante un detector electrónico.
Tres personas, entre ellas un niño, fueron rescatadas con vida. La madre y el padre sobrevivieron, pero el niño murió más tarde de deshidratación. Otras dos niñas fallecieron.
El número de muertos en Turquía asciende a 39 mil 672 por el terremoto. En Siria se sabe de más de 5 mil 800 decesos. El número de fallecidos en Siria no ha variado desde hace días.
Muchos equipos de rescate internacionales ya abandonaron la vasta zona del terremoto, pero los equipos nacionales continúan incansables la búsqueda.
A pesar de todo, hay vida
Contra todo pronóstico, siguen encontrando personas con vida.
Hakan Yasinoglu, de unos 40 años, fue rescatado en la provincia meridional de Hatay 278 horas después del terremoto.
Osman Halebiye, de 14 años, y Mustafa Avci, de 34, fueron salvados en la histórica ciudad turca de Antioquia también después de 10 días.
Organizaciones humanitarias afirman que los supervivientes necesitarán ayuda durante meses.
Se agrava la situación que muchas infraestructuras esenciales quedaron destruidas.
En Siria, ya destrozada por más de una década de guerra civil, la mayor parte de las víctimas mortales fueron en el noroeste. Esa es una zona controlada por los insurgentes que están en guerra con el presidente Bashar al-Asad.
Acecha el temor del conteo final que puede ser aún más lamentable, pues ni Turquía ni Siria han dicho cuántas personas siguen desaparecidas tras el terremoto.




