Icono del sitio FARO INFORMA

Mis Subrayados

Esta semana, toca mirar hacia el terror y la ciencia ficción para ir descifrando a Frankenstein mediante sus grandes frases.

Esta semana, toca mirar hacia el terror y la ciencia ficción para ir descifrando a Frankenstein mediante sus grandes frases.

Por Miguel Castillo V

Descifrando a Frankenstein

Cuando era niño, siempre tenía miedo de acercarme a la literatura de terror. Ese pasillo en la biblioteca de mi escuela era un espacio que no visité por muchos años, siempre con miedo a asustarme con algo. Sin embargo, conforme fui creciendo, descubrí que podía hacerlo a esa edad, siempre que encontrara la lectura adecuada para mí.

Este fue el caso de una de las primeras novelas de terror, y en este caso un clásico del género, que me tocó leer: Frankenstein de Mary Shelley. Recuerdo que en el momento de sacarlo de la biblioteca, aquel ejemplar era uno negro que inspiraba terror y al cual yo le tuve miedo… hasta que lo abrí y comencé a leerlo.

Definitivamente, aún a mi temprana edad, aquella obra de Shelley se quedó grabada en mi memoria muy rápidamente. La historia de la creación de dicho monstruo no me inspiro tanto terror pero si me hizo pensar mucho, aunque no muy claramente a esa edad. Sin embargo, cuando lo volví a leer ya más grande, el libro sin duda alguna me hizo mucho más sentido y comencé a relacionar mejor los conceptos y las grandes frases que me hicieron ir descifrando, poco a poco, a Frankenstein.

La sabiduría detrás del monstruo

Aquí dejo algunas de las cuales me resaltaron más en los años posteriores.

«Desde el momento en que me condenaron, el confesor ha insistido y amenazado hasta que casi me ha convencido de que soy el monstruo que dicen que soy»

«Aprende de mí, sino por mis preceptos, al menos por mi ejemplo, lo peligroso que es la adquisición de conocimientos»

«Todos los jueces prefieren condenar a diez inocentes antes de que se escape un culpable»

«Escucha mi relato, y cuando lo hayas oído, maldíceme o apiádate de mí, según lo que creas que merezco. Pero escúchame. Las leyes humanas permiten que los culpables, por malvados que sean, hablen en defensa propia antes de ser condenados»

Para el marcatextos

Sin duda alguna, la obra de Shelley fue una de las primeras en retratar un concepto que luego se volvería muy conocido: el del monstruo incomprendido. En estas frases, se puede apreciar algo que vale mucho la pena: como la reflexión hacia la culpabilidad siempre es mayor ante cosas que no conocemos y de las que tememos.

Así como los aldeanos temían a Frankenstein, en la vida real, muchos temen también a lo que desconocen y evitan a toda costa lidiar con ello. Entre las frases que están arriba, una llama la atención en este tema; aquella que dice que siempre se prefiere condenar a inocentes con miedo a que se escape un verdadero culpable.

Pero sin duda, el momento en donde se solicita escuchar el testimonio antes de juzgar la situación, es en la cual el monstruo de Shelley es quien nos enseña una valiosa lección: la manera en como algo luce, no siempre es la verdad auténtica y siempre hay que estar dispuestos a enfrentar la cruda realidad.

Te puede interesar: El arte de la Guerra

Compártenos en
Salir de la versión móvil