Por Autor Conocido
¿Será el fin de Blanca Valles en el Supset?
Los nuevos tiempos políticos en México marcaron muchos cambios a costumbres muy arraigadas en diferentes sectores de la sociedad.
Es una lucha dura, tediosa, desgastante y, para varios, imposible de sostener, al encontrar respuestas negativas o un marcado rechazo tres años al frente de asociaciones, organismos y sindicatos.
El caso de los gremios obreros es el más significativo, al darse modificaciones a la Ley Federal de Trabajo para darle libertad a sus miembros de elegir con libertad, sin presiones y en pleno derecho, a la persona encargada de dirigirlos. En algunos funcionó y en otros todavía, bajo ciertas acciones, persisten liderazgos vigentes, aunque fuera de los reflectores, pero con relevos muy afines.
En esta nueva dinámica entraron los petroleros, la base laboral de las industrias maquiladoras, trabajadores de la salud y recientemente, en diciembre pasado, los maestros. Se acabaron las manos alzadas y, a través de un sufragio en secreto, se renovaron las mesas directivas.
Hacia ese camino va el Sindicato Único de los Trabajadores de los Poderes al Servicio del Estado de Tamaulipas, conocido como el Supset. Son cerca de tres décadas bajo el mandato de Blanca Valles, de los pocos dirigentes (otro es, sin temor a la equivocación, Edmundo García Román de la CTM) que vio las dos alternancias.
Fue muy favorecida
Sus años de gloria se consolidaron en el Revolucionario Institucional. No solo le permitió llegar a dirigir la base burocrática, logró contar con varios privilegios, uno de ellos, y por mucho muy cuestionado, convertirse en diputada local, con una actuación gris y para el olvido. Cuando llegó el PAN solo le quedó someterse y con la Cuarta Transformación pretende aplicar el mismo método.
Sin embargo, estos nuevos cambios la dejan prácticamente al garete. La renovación del Supset está planeándose para finales del presente 2023 y aunque todos ven una clara intención de buscar otro período, ya salieron al menos dos candidatos con el mismo objetivo, pero ofrecen algo que, calladamente, muchos empleados en el Poder Ejecutivo, Legislativo y Judicial tanto desean: un cambio.
¿De qué se puede valer Blanca Valles para sostenerse? Sus intenciones de contender son legítimas, pero con un alto desprecio de esta base trabajadora, pinta para ver una cara diferente y digna para representar estos esfuerzos, sobre todo tener fuerza y alguien que realmente vea el interés colectivo por encima del individual.




