Por Autor conocido
Nuevo Laredo y Reynosa: la feria, la fiesta y la promoción
Reynosa vivió su fiesta en los últimos días con motivo de su aniversario de fundación. El municipio preparó una gran cartelera para sus habitantes en la Feria y en el Teatro del Pueblo, predominando la música regional (las raras etiquetas de los expertos) pero con agrupaciones reconocidas tanto en el país como entre los connacionales en Estados Unidos.
Se calcula arriba de 50 mil asistentes promedio en los recitales, más otro número presente en los juegos mecánicos y otros atractivos para la concurrencia. Para quien le apetezca, es una enorme vitrina para promocionarse o bien medir la popularidad a una mayor escala, ya sea con el saludo reconocimiento o bien entre aplausos.
Por esa razón, se encontró en casi todos los días a su alcalde Carlos Peña Ortiz. No hubo día en el cual no acudiese tanto a promocionar la feria y subirse al escenario, para presentar a cada uno de los artistas desde su arranque hasta el cierre el pasado domingo. La oportunidad se dio en el lugar correcto y en el tiempo necesario, para saber cómo lo percibe sus gobernados.
Entre aplausos y abucheos, el hijo de Maki Ortiz Domínguez logró el objetivo. Aparecer ante un amplio número, cuando falta un año para una elección importante en ese municipio como en Tamaulipas, mostrarse ante decenas de miles es, y por mucho, un proselitismo velado, una campaña para reforzar los adeptos y tomar algunos más. Por supuesto, lo hace sin violar la ley.
Un pachangón en grande
Sin embargo y si nos vamos a los acontecimientos muy recientes, no fue el único caso. El cumpleaños de Carmen Lilia Canturosas fue la excusa perfecta para organizar una enorme pachanga. Para eso, se acondicionó un gimnasio local y, a ojo de buen cubero, por lo menos mil asistentes acudieron para felicitar a la alcaldesa de Nuevo Laredo.
Hubo una comida, cena, un pastel, música y sobre todo una cercanía de la edil abanderada de Morena con su propia estructura y agregados del organismo político. Esto se interpreta también como el mensaje para aquellos cuya intención es disputarle la candidatura por la presidencia municipal, sea de su propia corriente o las contrarias.
Estos dos casos no hay que dejarlos de un lado si la mira la tenemos puesta hacia la renovación o reelección de ayuntamientos con alta población y mucho presupuesto en la entidad. Cualquier argumento de quienes tienen la posibilidad de refrendar su cargo público, será útil para continuar en el ánimo de los lectores.
El asunto también es que los opositores o aspiracionistas, al menos en Reynosa y Nuevo Laredo, arrastran un enorme letargo, es decir, siguen invernando cuando ya es primavera.




