Familias que provienen de otros estados de la república no quieren colocar las pulseras de identificación a sus hijos. Desconocen del sistema de pulseras de colores.
Este sistema consiste en colocar a los menores de edad pulsera de algún color en específico para que, en dado caso de que lleguen a extraviarse, las autoridades localicen rápidamente a sus familiares.
Cada zona de la Playa Miramar está dividida por colores, mismo que portará cada niño en su pulsera- Esto dependiendo del área en donde se encuentren sus padres.
La directora del Sistema DIF de Ciudad Madero, Amelia Pérez Rodríguez, señaló que se han topado con la negativa de algunos turistas. A ellos se les explica que es por seguridad que debe portar las pulsera en dado caso que lleguen a extraviarse y se le da la confianza necesaria.
«Esta situación la estamos teniendo en toda la extensión de la playa. Y hasta el momento el tiempo récord que tenemos de localización es de tres minutos», comentó.
Detalló que el mismo personal del municipio ubicado en los nidos de atención al turista colocan a los niños las pulseras. Cada uno cuenta con un color para identificar la zona en que están ubicados los visitantes, lo cual ayuda a segmentar. Y al momento que se tiene el reporte de un niño perdido, es más fácil identificarlo a qué área pertenece.
Hasta el momento desde que comenzó el periodo vacacional de Semana Santa se tiene el registro de 22 niños atendidos por esta situación en Playa Miramar.
Afortunadamente con el uso de estas pulseras los pueden reunir con sus familiares en un lapso no mayor a 30 minutos.
Te recomendamos: Vacacionistas en Playa Miramar retan al fuerte oleaje en Jueves Santo
Para hacer la entrega de los infantes, es necesario presentar una identificación y llenar un formato para que quede registrado en un archivo. Haciendo mención que si las personas se encuentran alcoholizadas no se lleva a cabo este proceso.
Renuevan mecánica
Años atrás realizaban la misma metódica, sin embargo, solamente era un color el que se utilizaba en toda la playa. Esto dificultaba la búsqueda, pues había niños que tenían la necesidad de ser trasladados al centro de mando donde los atendía personal del sistema DIF mientras aparecían sus padres o algún familiar que los reclamara.




