Por Miguel Castillo V
Un tributo al mejor invento del hombre
Esta semana, a diferencia de todas las anteriores, haremos una breve pausa a la lectura y los subrayados. Y es que, de vez en cuando, vale la pena poner el marcador en la página y venir a hablar de temas más importantes. En vísperas del Día Internacional del Libro, creo que es un excelente momento para poder hacer un espacio aquí para hablar de, en mi humilde opinión, nada más y nada menos que del mejor invento del hombre: el libro.
Evidentemente muchos no estarán de acuerdo con tan presuntuosa afirmación, y es algo respetable en un mundo tan diverso y lleno de cosas. Sin embargo, creo que refrescar la importancia histórica del libro en la evolución humana es algo que vale la pena pues, no por nada se separa la historia de la pre-historia en el momento que los humanos comienzan a dejar escritos en este mundo.
De registrar a inspirar y crear
Desde épocas ya demasiado lejanas para siquiera imaginar, nuestros ancestros comenzaron a descubrir la valía de dejar un registro histórico para todos. Al inicio, la función de estos espacios de letras y palabras tenía este propósito, principalmente claro, pero fue suficientemente valioso para poder mantenerse desde entonces y hasta nuestros tiempos, muchos siglos después.
Ahora bien, quizás uno de los momentos más bellos fue cuando este arte de dejar registro comenzó a mutar por un arte tan bello como ese: el poder de crear historias, el poder de la narrativa. Este momento, si bien no hay momento exacto de cuando sucedió, logró que las generaciones posteriores pudieran conocer mundos inexistentes, historias ficticias y aún así poder imaginar e incluso representar dichos hechos.
No hay que olvidar que muchas de las artes modernas se deben al poder de las letras, al poder los libros, logró que miles de artistas pudieran esculpir, pintar y hacer otras mil maravillas sobre tan diversos temas. Y es que, sin las palabras, poco quedaría de las maravillas del pasado.
Para el marcatextos
Muchos creen que la llegada del internet y la irrupción de las computadoras causará la desaparición del libro, tal y como lo conocemos. La realidad es que podría haber cierta verdad dentro de ello: actualmente se imprimen menos ejemplares físicos y ya se piensa en los famosos libros virtuales (que por mucho que le duela a la gente, siguen siendo libros).
Pero es cierto que el desafío de prevalecer en esta sociedad automatizada y tecnológica es grande pero es más que probable que la desaparición de libros físicos no suceda (por lo menos no en su totalidad). A final de cuentas, con todo y la tecnología, es difícil que un rastro como el de la literatura y el registro histórico desaparezcan para siempre.
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