Casi dos meses después del incendio en una estación migratoria de Ciudad Juárez, Chihuahua, que provocó la muerte de 40 migrantes, el titular del Instituto Nacional de Migración (INM), Francisco Garduño, aseguró que el incidente del pasado 27 de marzo no le quita el sueño.
Durante una entrevista en el marco de su visita al archivo del INM, el funcionario recordó que él se encontraba a «mil 800 kilómetros de distancia» cuando ocurrió la tragedia por la que lo investiga la Fiscalía General de la República (FGR).
«Sí, yo estaba a mil 800 kilómetros de distancia del suceso, no podía llegar en tres minutos a la conflagración que provocaron con dolo dos venezolanos y empleados del instituto irresponsablemente no localizaron la llave», sentenció.
El titular del INM dejó en claro que no renunciará a su puesto, aunque será Andrés Manuel López Obrador (AMLO) quien decida si continúa al frente del órgano administrativo encargado de aplicar la legislación migratoria vigente.
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El proceso en contra de Francisco Garduño comenzó el pasado 30 de abril, luego de que un juez decidiera vincularlo a proceso por su presunta responsabilidad en el incendio en un centro migratorio del Gobierno Federal en la entidad chihuahuense.
Tras asistir a una audiencia en el Centro de Justicia Penal Federal de la fronteriza Ciudad Juárez, el funcionario señaló que está «vinculado a proceso, el juicio no se termina, sigo yo en la condición constitucional de guardar silencio, no hacer declaraciones con relación al proceso. Me sigo acogiendo a la garantía constitucional».
Sin importar las críticas contra su labor al frente del Instituto, Garduño Yáñez aseguró que no renunciará. «Seguiré trabajando en el INM mientras no se determine lo contrario y estaré muy atento a las gestiones para la reparación integral de los daños», precisó.
Rodolfo Pérez Velázquez, abogado de Garduño, argumentó que su cliente no tiene responsabilidad penal en el incidente, ya que delegaba la responsabilidad del cuidado de migrantes a otros funcionarios.




