Por Alejandro Castillo
México llegaba a los cuartos de final de la Copa Oro para enfrentar a Costa Rica con el único objetivo de ganar, y nada más.
El conjunto mexicano tuvo un camino raro hacia estos cuartos de final, pero siendo México, con identidad y fútbol lo logró y llegó para enfrentar a Costa Rica. El combinado tricolor tuvo una rara llegada a estos cuartos de final, pero aquí estaba, luchando por el pase a semis.
Por una parte, tenemos a Costa Rica que también llegó de manera extraña. Con solo un punto en la tercera jornada, logró derrotar a su rival directo, Martinica, por marcador de 6-4 y avanzar a los cuartos de final.
Por otra parte, México parecía imparable. Los de Jaime Lozano llegaron tras derrotar a Honduras por marcador de 4-0 y a Haití 3-1. Sin embargo, Qatar les dio la sorpresa y, ya calificado México como líder, cayó ante los anfitriones del pasado Mundial 0-1.
México cambió la mentalidad para este encuentro y llegaba sin confianza y con ganas de marcar muchos goles para la afición. Jaime Lozano se tomó muy en serio este partido, al igual que los propios jugadores.
En la primera parte, México no pudo anotar. Sin embargo, el conjunto mexicano estuvo buscando la oportunidad de abrir el marcador, pero no pudo. Se llevaron un 0-0 al vestidor que no sabía muy bien, pero realmente los verdes de veían mejor.
Para la segunda mitad, Mexico logró marcar un gol con Orbelín Pineda como protagonista. Orbe marcó su segundo gol del torneo. Luego, Erick Sánchez marco y expandió la ventaja y liquidó el partido y el pase de Mexico a semifinales.
Así, México avanza a la siguiente fase de la Copa Oro.




