Por Alejandro Castillo
El Bayern Munich hizo de las suyas y venció por un marcador de 27 a 0 al Rottach Egern de la novena división alemana.
27 a 0 es un marcador enorme, incluso para el Bayern Munich contra un equipo de novena división. Sin duda alguna esto deja mucho que pensar. Hoy hablaremos poco de fútbol, porque no hay mucho que analizar.
Más bien, tomaremos un cuenta varias cosas y hablaremos de varios factores. Por ejemplo, si vale la pena que se jueguen estos partidos. La luz y la sombra de cada uno de ellos, y también que gana o pierde más aquí.
Cabe mencionar que el Bayern Munich sale con todo a este tipo de partidos. Jugadores como Musiala, Gnabry, Sané, Mané y Sabitzer jugaron este encuentro, cual hace más lógico el marcador ante un equipo tan pobre.
La Luz
Aquí, el que sale ganando es el Rottach Egern, pues mete a su estadio al mejor equipo en la historia de Alemania. El Bayern «gana el partido», pero el conjunto de la novena división gana gracias al partido, tanto jugadores como afición.
La sombra
Al final de cuentas, esto sigue siendo fútbol y nunca se sabe que tanto se pueda o no calentar algún jugador en el partido. Si un jugador del Rottach Egern se molesta puede fracturar a Gnabry o a Mané, y ahí se mete en un problema el Bayern.
Claro que aquí ya entran temas culturales. Siempre será muy difícil pensar que un alemán actuará de manera antideportiva así.
En conclusión, estos partidos tienen ventajas y desventajas. Creo en un país como Alemania es posible llevarlos a cabo, pero tiene que ser con mucha cautela y con fines más allá de ganar el partido o no.




