Un jurado de acusación volvió a imputar al actor Alec Baldwin por la muerte accidental de la directora de fotografía Halyna Hutchins durante el rodaje de ‘Rust‘ en octubre del 2021.
La presentación del caso ante un jurado de acusación en Santa Fe por parte de los fiscales especiales se dio esta semana, meses después de haber recibido un nuevo análisis del arma implicada en el tiroteo. Se negaron a responder preguntas después de pasar aproximadamente un día y medio exponiendo su caso ante el jurado.
Por su parte, la defensa de Baldwin aseguró que lucharán contra los cargos.
Luke Nikas y Alex Spiro, abogados del intérprete dijeron en un correo electrónico que esperan «con ansias que se haga justicia».
Pese al secretismo que rodea el proceso, se sabe que dos de los testigos presentados ante el juzgado incluían a miembros del equipo de filmación. Uno de ellos estaba presente cuando se disparó el arma, mientras que el otro había abandonado el set el día anterior argumentando preocupaciones de seguridad.
Los hechos ocurrieron durante un ensayo en un plató a las afueras de Santa Fe en octubre de 2021 cuando Baldwin, el actor principal y coproductor de la película “Rust”, apuntaba con un arma hacia la directora de fotografía. El arma se disparó, matando a Hutchins e hiriendo al director Joel Souza.
Sin embargo, el actor ha mantenido siempre la versión de que nunca presionó el gatillo del revólver de utilería que sujetaba, sino que este se detonó por un fallo mecánico.
Esta nueva imputación volvió a poner a Baldwin en problemas legales y abrió la posibilidad de que el actor, con papeles en éxitos de taquilla como “The Hunt for Red October”, “The Departed”, de Martin Scorsese, y la comedia “30 Rock”, pase tiempo en prisión.
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Recientemente, los jueces ordenaron la suspensión de varias demandas civiles que buscaban una compensación de Baldwin y los productores de “Rust” después de que los fiscales dijeran que presentarían cargos ante el jurado. Entre los demandantes de los casos civiles se encuentran miembros del equipo de filmación.
Los fiscales especiales desestimaron en abril un cargo de homicidio involuntario contra Baldwin, pues tenían información sobre una presunta modificación al arma antes del tiroteo. No obstante, tras recibir un nuevo análisis, comenzaron a sopesar si volverían a presentar una acusación contra Baldwin.
La revisión de expertos en balística y pruebas forenses se basó en piezas de repuesto para recrear el arma disparada por Baldwin, después de que partes del arma original se rompieran durante las pruebas realizadas por el FBI. El informe examinó el arma y las marcas que dejó en un cartucho gastado para concluir que el gatillo tenía que haber sido jalado o presionado.
Lucien Haag, de los Servicios de Ciencias Forenses en Arizona, dirigió el análisis en el que se señala que «dadas las pruebas, hallazgos y observaciones reportadas aquí, el gatillo se tuvo que haber jalado o presionado lo suficiente como para liberar el percutor completamente amartillado o retraído del revólver de evidencia».
Durante el análisis realizado por el FBI se encontró que el arma podría dispararse sin apretar el gatillo si se aplicaba fuerza al percutor sin amartillar, como al dejar caer el arma.
El tiroteo de 2021 dio lugar a una serie de demandas civiles, incluidas demandas por homicidio culposo presentadas por miembros de la familia de Hutchins, centradas en acusaciones de que los sospechosos no acataron las normas de seguridad. Baldwin y otros acusados han cuestionado estos señalamientos.




