Por Autor Conocido
La expectativa en Tampico por Loretta Ortiz
Este viernes se tendrá en Tamaulipas la primera visita formal de Loretta Ortiz una aspirante a ocupar el cargo de ministra presidenta de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y, por lo cocinado dentro como en el exterior, no es solo venir, saludar, hablar, convencer y despedirse, ya que será el medio para empezar a planchar la llegada de otras figuras a la instancia estatal.
La magistrada, cuyo nombre resuena y fuerte dentro de los grupos de abogados, en pasillos de juzgados de todos los rangos, los edificios del Consejo de la Judicatura Federal, incluso la notarías públicas y las áreas legales del gobierno federal, entidades y municipios, visualizada tomar el sitio que dejará irremediablemente Norma Piña, expondrá su proyecto.
Pero esto tiene un sentido delante de una agenda cargada de actividades, con charlas privadas durante la mañana, agregándose a su itinerario una conferencia magistral con alumnos del IEST-Anáhuac, la reunión con público en general como litigantes, además de atender a los medios durante la tarde en un hotel de la Avenida Hidalgo.
¿Quién será su delfín?
Lo interesante está y por mucho, el proyecto a establecer en Tamaulipas hacia quién será la encargada de llevar los destinos del Supremo Tribunal de Justicia. Recordemos que el estado es uno de los primeros en tratar de realizar el procedimiento citado con insistencia por la Cuarta Transformación: la elección de cada uno de estas posiciones a través del voto popular.
El procedimiento que apenas debe conocer su reglamento y abrirle a cada interesado las maneras de acceder a la contienda, pinta para la oportunidad de también poner a una mujer. El atractivo es la figura, cuál es su trayectoria jurídica, qué tan separada tiene las relaciones de la política, pero también los respaldos necesarios a fin de lograr el objetivo.
Loretta quiere mostrar ante la comunidad estatal el músculo y medir si las opciones presentadas en este territorio del noreste de México son las adecuadas para implementar el nuevo modelo de este sistema político, tras arrancarle por completo cualquier vestigio o raíz del neoliberalismo.
Habrá que poner muchísima atención en las formas y los modos de comportamiento que veremos durante esta jornada. Los guiños, como suceden en la política, pasan por algo y en un entorno también muy politizado como es la justicia, no dan pie a las casualidades.




