Por Autor Conocido
Ricardo Salinas y la “copia tipo Elektra” de Trump
Alguien dentro de la esfera política nacional se acercó a Ricardo Salinas Pliego, un “Dios págano” de aspiracionista promedio en México y venderle la idea de ser un candidato serio para la muy lejana Presidencia de la República en el 2030, cuando apenas este 1 de octubre se cumple el primer año de gestión de Claudia Sheinbaum Pardo al frente del Poder Ejecutivo.
Fiel a su estilo arrogante y el cual encaja en un sector de la población, lo curioso fue haber comprado la propuesta muy temprano. Primero de entre ese círculo como asesor del expresidente Andrés Manuel López Obrador, su rechazo a pagar miles de millones de pesos de impuestos, una obligación de todos los mexicanos y llenándose de amparos para evitar la operación del SAT, se mete a la conversación.
Más curioso fue verlo en sus propias plataformas dar el Grito de Independencia del país a su manera, acusando de un autoritarismo, la falta de democracia y un llamado a cambiar la nación. Ciertos actores contrarios a Morena, el partido-movimiento oficial, se sienten atraídos por uno de los hombres más ricos, pero cuya fortuna viene a menos durante los últimos años.
Todavía lo tratan de comparar con lo hecho por.Donald Trump pues, si el magnate estadounidense logró convencer a los American Outlaws de piel blanca y ojos de color por su nacionalismo disfrazado de capitalismo no global, Ricardo puede hacer lo mismo aunque en nuestra etnia proliferan más los prietos, eso sí, algunos creídos por tener un poco más de riqueza.
Requiere dinero y convencimiento
Veremos qué tanto emprende en un entorno donde, para estar en el conocimiento público, se requiere algo que le sobra pero muy pocas veces quiere derrochar, el dinero. La plataforma llamada TV Azteca arrastra una decadente oferta para la audiencia (las narraciones de partidos de fútbol y algún Reality Show apenas y compiten con el Streaming).
Otro tema son las alianzas. A diferencia suya Carlos Slim, Emilio Azcárraga Jean, los presidentes de organismos privados y varias firmas transnacionales, incluida las norteamericanas, se han mantenido al margen de ese pleito. Beneficiarios de la 4T, le toca al dueño de Grupo Salinas tener una labor de convencimiento si quiere sumarlos a su proyecto. Hacer política, también se le llama.
El diario El País le dedicó hace poco un artículo donde, en resumen, Salinas Pliego trata de llenar un hueco enorme dentro de una oposición flácida. Fuera del escrito, hay que abonar los intereses propios de muchos políticos, panistas en su mayoría, de reclamar como suyo el legítimo derecho de ser el abanderado en cinco años. El bando es pobre y todavía dividido, ¿qué les espera?
Por el momento, a México se nos ofrece como una copia barata de Trump o al estilo de su tienda Elektra, de una calidad mediana y puede adquirir en “abonos chiquitos para pagar infinito”. ¿Así era su slogan?
“Cuidado con los adelantados, porque a la hora buena están desgastados y no llegan”, dice un proverbio de la política.



