La ONU Mujeres, así como la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH) exigieron que el Gobierno mexicano esclarezca plenamente las agresiones de las que fue objeto la periodista mexicana Lydia Cacho.
El caso de la periodista mexicana data del 2005 y no se ha resuelto a cabalidad.
La petición de la Oficina de la ONU-DH coincide con el reciente amparo concedido al empresario José Kamel Nacif para librarlo de cualquier acusación respecto a la tortura a la periodista.
Las agencias de la ONU “recuerdan la obligación de las instituciones del Estado mexicano de garantizar una investigación efectiva de los delitos y las violaciones a los derechos humanos”.
La periodista fue detenida en diciembre de 2005 por policías. Los miembros de la fuerza policial, sin contar con orden de captura la trasladaron desde Cancún hasta Puebla en un vehículo propiedad Nacif; un conocido empresario de la industria textil.
El empresario era uno de los principales personajes denunciados en el libro “Los Demonios del Edén”; en él la periodista dio a conocer una infame trama de pornografía y prostitución infantil. De acuerdo con el impreso, estaban implicados empresarios cercanos al entonces gobernador de Puebla, Mario Marín.
La impunidad en el caso no sólo afecta a Lydia Cacho
Dijo la ONU que la impunidad en el caso de Lydia Cacho no solo afecta a la periodista y a sus familiares; favorece la repetición de los delitos y las violaciones a derechos humanos. Impacta negativamente a todas las mujeres en México que ejercen el periodismo y la defensa de los derechos humanos.
Las agencias de Naciones Unidas señalaron que México debe cumplir con el Dictamen del Comité de Derechos Humanos de la ONU. El dictamen determinó que el Estado mexicano violó el derecho al acceso a un recurso judicial efectivo, a la igualdad y a la no discriminación.
Esto, añadió, fue en relación con la protección contra la tortura, la protección de la libertad y seguridad personales, y el respeto a la libertad de expresión.
La actividad de periodistas y personas defensoras de derechos humanos es esencial en una sociedad democrática. El propio trabajo de la señora Cacho ha demostrado la importancia del periodismo”, manifestó la ONU.
Aunque el actual gobierno encabezado por el presidente López Obrador ofreció disculpas públicas a Lydia Cacho por el caso del que fue víctima, la misma periodista y algunas asociaciones insisten en que la impunidad no se ha erradicado.
