José Kamel Nacif Borge recibe un amparo; mismo que lo libera de toda responsabilidad por el delito de tortura presuntamente cometido en perjuicio de la periodista Lydia Cacho.
Magistrados en Quintana Roo resolvieron que «no hay prueba fehaciente» de que el empresario ordenara la tortura de la periodista.
Kamel Nacif interpuso un recurso de revisión después de que en abril el Segundo Tribunal Unitario de Quintana Roo le negara el amparo; mismo que el pasado 15 de julio fue otorgado por el Tercer Tribunal.
El Tercer Tribunal Colegiado en el Estado de Quintana Roo, determinó: La aprehensión y tortura que se ejerció en contra de Lydia Cacho no tuvo relación con la publicación del libro “Los Demonios del Edén: el poder de la pornografía infantil en México”. La periodista y defensora de los Derecho Humanos informó de dicha resolución.
Denuncian análisis sesgado
Artículo 19 y Lydia Cacho denunciaron que se realizó un análisis profundamente sesgado de las conversaciones entre el ex gobernador Mario Marín y Kamel Nacif.
Así, el Tercer Tribunal Colegiado consideró, por ejemplo que:
Cuando Marín dice que acababa de dar ‘un pinche coscorrón a esta vieja cabrona (sic)’; se trata de una afirmación vaga y genérica que en México es utilizada para identificar a una mujer. ‘Pero ante la falta de precisión de algún nombre, no puede concluirse que entre todas las mujeres del mundo, los que intervinieron en la llamada se referían en específico a la sujeto pasivo [Lydia]’”.
En el mismo tenor, las magistradas Selina Ahidé Avante Juárez y Graciela Bonilla González consideraron que “no hay prueba fehaciente” sobre la existencia de una orden para torturar a la periodista; que la violencia de la que fue víctima se reduce a la responsabilidad de los dos policías que la detuvieron.
Lo que se entiende es que a pesar de que en la llamada se hace mención implícita de la periodista (a menos que haya otra ‘vieja cabrona’ involucrada) y de que los policías se supone que actuaron por órdenes de un tercero, el Tribunal consideró que eso no fue así, o cuando menos que Nacif no participó en ello.
La organización Artículo 19 acusó que la sentencia denota un profundo desconocimiento de los estándares internacionales en materia de Derechos Humanos; que tiene una clara intención de exonerar a todos los autores intelectuales.
Junto a la periodista Lydia Cacho, la organización exigió una investigación pronta, imparcial, independiente y eficaz. Ellas piden esto sobre lo que interpretan como presuntos actos de corrupción acontecidos en el seno del Poder Judicial de la Federación.
Piden que se garantice una justicia imparcial, independiente y transparente en el resto del proceso contra los otros autores materiales e intelectuales.
