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Recuerdan, tras su asesinato, al Padre Mora por su servicio de 25 años en Tampico

Tras su brutal asesinato en una iglesia de Chihuahua, varios ciudadanos de Tampico recuerdan el servicio del Padre Mora en su ciudad.

Tras su brutal asesinato en una iglesia de Chihuahua, varios ciudadanos de Tampico recuerdan el servicio del Padre Mora en su ciudad.

Tras su brutal asesinato en una iglesia de Chihuahua, varios ciudadanos de Tampico recuerdan el servicio de más de dos décadas del Padre Mora en su ciudad.

Ante el asesinato del sacerdote Joaquín César Mora Salazar, junto con otro clérigo y un civil, en la comunidad de Cerocahui, Chihuahua, algunas personas que lo conocieron recuerdan al Padre Mora por los 25 años de servicio que prestó en Tampico. Durante este tiempo, el sacerdote realizó trabajo pastoral en la colonia Pescadores y dio clases en el Instituto Cultural Tampico.

Tras llegar la noticia, la comunidad se llenó con profundo dolor, pues este se había ganado el cariño de los vecinos, pero también de sus exalumnos y profesores del centro educativo. Según dijeron algunos testimonios, fue el guía espiritual de muchos estudiantes y ,desde que se dio la noticia el lunes por la tarde, estos han mostrado la tristeza que les embarga. Muchos de estos lo describen como un ser humano excepcional, sencillo y generoso.

«Una gran tristeza me embarga, lo acompañé por 25 años en el trabajo pastoral en la comunidad de pescadores, la capilla San Rafael, y después en el ICT; fue mi guía espiritual, parte de mi familia. Una gran persona, un ser humano excepcional, sencillo, muy generoso y lleno de amor. Ojalá pronto recuperen sus cuerpos y se haga justicia. Dios tenga en su gloria a los dos padres», manifestó una de sus exalumnas.

De acuerdo con los hechos que se dieron a conocer, los sacerdotes jesuitas intentaron ayudar a un hombre que buscaba refugio en el templo al ser perseguido por un hombre armado. Al darle alcance en el templo dentro de la comunidad de Cerocahui, Chihuahua, el sujeto armado asesinó al hombre que perseguía y a los sacerdotes jesuitas; además, se destacó que el asesino se llevó los cadáveres de las víctimas.

Sirviendo a los más necesitados en Tampico

El escritor tampiqueño, Marín Solares, lo recordó como un sacerdote austero que dedicó su vida a apoyar a los más pobres: “No creo que alguien en este planeta pueda decir que buscó lujo alguno”, comenzó diciendo.
“Cuando pasó por Tamaulipas eligió a la colonia Pescadores para impartir misas y prestar servicio a la comunidad. De manera obligatoria nos llevó uno por uno a constatar las condiciones en que vivía la gente en una de las regiones más abandonadas del estado. Luego, nos pedía que donáramos ropa, libros, útiles escolares, comida; pero sobre todo tiempo para escucharlos y acompañarlos”, destacó el escritor.

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