Por Miguel Castillo V
All Quiet on the Western Front
Las últimas premiaciones previo a los Oscars llegan y los motores comienzan a calentar con todo para la gran ceremonia de los premios de la Academia este domingo 12 de marzo. Por esta razón, esta semana, seguiremos hablando de las grandes nominadas rumbo a esta premiación, especialmente de aquellas que últimamente podrían conseguir estatuillas y que incluso ya consiguieron en otros premios.
Este es el caso de un estreno de ya hace algunos meses, la gran representante alemana en estos Oscars dirigida por Edward Berger, All Quiet on the Western Front. Dicha película fue quizás la mayor sorpresa en los pasados BAFTA’s ya que se llevó una gran cantidad de premios, destacando la mejor película que otorga el jurado británico.
Para hablar más a profundidad de esta, dejaré como siempre el tráiler para aquellos interesados, el recordatorio de que es una producción de Netflix (así que se puede ver desde la comodidad de la casa) y una advertencia como de costumbre: es una película dura, de guerra y con sangre para que consideren aquellos que no toleran muchos estas escenas.
La fea cara de la guerra y la derrota
Con una duración de poco menos de 2 horas y media, la obra de Berger sienta una nueva mirada funesta y terrorífica hacia la guerra, en este caso la conocida Primera Guerra Mundial de la cual ya se cumplieron más de 100 años. Con el personaje de Paul como nuestro guía y algunos de sus compañeros alemanes, se nos cuenta la historia de nuestro protagonista desde que entró a la guerra y sobre todo durante los últimos días previo al armisticio que dio fin a la misma.
Ante esta línea argumental, el director diseña un ambiente sombrío pero con esos claroscuros que nos hacen recordar que dentro de la guerra también hay silencio, tranquilidad y que no generan esa alegría que en otras ocasiones podría causar. Con un estelar trabajo en la cinematografía, sin duda la carta más fuerte de la película, la historia de Paul y otros soldados alemanes exhiben la crudeza y las terribles condiciones que se vivían en las trincheras y sus alrededores.
Al incluir las negociaciones del armisticio, Berger añade cierta tensión y más que nada un poco de respiro ante las fuertes escenas de combates que revelan mucha de la crudeza humana en estas situaciones. Sin lugar a dudas, el guión se adaptó de gran manera pero sobre todo es el lenguaje que se ve gracias a las increíbles tomas y al excelente trabajo técnico el que hacen de esta obra una muy digna adaptación de la original, la cual se estreno hace casi 100 años.
El trabajo técnico, maquillaje, fotografía, efectos y diseño de producción son espectaculares y la actuación del protagonista es excelente también, haciendo de esta obra una digna contendiente de cara a los Oscars de este año.
El revelado
All Quiet on the Western Front es una excelente adaptación germana de la cruda soledad de la guerra y el falso propósito que estas crean. Impulsado por una gran actuación de su protagonista, de un guión inteligente y de un excelente y cuidadoso desempeño técnico, resaltando la cinematografía, vuelve a demostrar que las grandes películas no solo vienen de mentes de Hollywood y que el cine internacional es siempre algo que debe verse.




