Por Autor Conocido
Carlos, Gustavo, el empujón, el abrazo y el show
La comparecencia del secretario de Obras Públicas en Tamaulipas Pedro Cepeda, realizada ayer en el Pleno del Congreso del Estado, fue motivo para otro de los altercados registrados en la LXV Legislatura, la más polarizante de la época contemporánea en la vida pública de esta región del país.
Todo empezó desde la curul de Carlos Fernández Altamirano. Desde antes de cuestionar al funcionario del gabinete de Américo Villarreal Anaya, reclamó a Gustavo Cárdenas Gutiérrez de Movimiento Ciudadano por la forma cómo se conducía el orden de las preguntas y señalarlo de ser tapadera de la mayoría morenista.
Y es que el acuerdo que se realizó desde la Junta de Coordinación Política, es decir, donde estuvieron presentes los titulares de todas las bancadas y partidos políticos representados, se estableció que cada fracción a través de un diputado realizaría los cuestionamientos y observaciones del informe del secretario, para después y cuando todos terminarán, la persona que comparece debía responder.
El tema fue que Pedro Cepeda hizo caso omiso a la pregunta directa del panista y cuando vino el receso, mientras Gustavo caminaba hacia la parte posterior del Pleno, Carlos continuó con el reclamo hecho a micrófono abierto.
Ambiente muy tenso
Fue ahí cuando el ex alcalde de Ciudad Victoria se le acercó ya en tono molesto. Como luchadores o boxeadores, se pusieron cara a cara y las recriminaciones aumentaron de tono. Fernández Altamirano insistió en reprocharle la preferencia por los guindas, pero Cárdenas Gutiérrez le echó en cara las irregularidades como funcionario (Instituto del Deporte) de los Vientos de Cambio.
El conflicto se puso tan tenso que debieron intervenir varios compañeros. Úrsula Salazar Mojica, Félix García, Alberto Granados y Myrna Flores se acercaron para intentar mediar y bajarle a las revoluciones que ya estaban muy intensas entre los antes mencionados. La situación pasó a otro nivel cuando Gustavo, al calentarse, dio un empujón, suficiente para separarlos en definitiva.
Ya cuando el tema estaba escandalizándose en las redes sociales, pues los videos no mienten, al cierre de este ejercicio se volvieron a encontrar, pero en la entrada al Palacio Legislativo. Se dieron un abrazo se pidieron disculpas y frente a los propios colegas de los medios que cubren cada sesión, limaron cualquier aspereza. «Es parte del show», aclaró Gustavo.
Así las cosas, en el Congreso de Tamaulipas.




