Con la recepción de más de 91 millones de pies cúbicos, se reactiva la importación de gas natural.
El mes de febrero fue determinante para el puerto de Altamira, luego de la llegada de gas natural licuado importado desde los Estados Unidos, una actividad detenida desde el tercer trimestre del 2019 con el arranque de operaciones del gasoducto marino Texas-Tuxpan.
En el informe de la Secretaría de Energía, publicado al mes de mayo destaca que el punto marítimo rompió una racha de 15 meses sin manejar el hidrocarburo.
Esto se dio tras las heladas presentadas en dicho mes y que causó una reducción del suministro a México y afectó a las plantas de la Comisión Federal de Electricidad.
Después de registrarse promedios máximos mensuales de 11 millones de pies cúbicos equivalentes, se disparó hasta los 91 millones de pies cúbicos equivalentes por embarcaciones recibidas.
Esta cifra representa para Altamira la más alta desde octubre del 2019, cuando el suministro vía barcos se encontraba en los 188 millones de pies cúbicos.
Posterior a esto, con la actividad del ducto marino construido frente a costas de Tamaulipas, el flujo vino a menos hasta promediar mensualmente entre 7 y 11 millones de pies cúbicos.
El gasoducto Texas – Tuxpan comenzó a operar en septiembre de 2019, con una inversión de más de 2 mil 200 millones de dólares y atraviesa la zona costera de Tamaulipas.
El puerto cuenta con varias empresas privadas encargadas del almacenamiento de fluidos, una de las siete líneas de negocios de la Administración Portuaria Integral .
A través de barcos o por ductos, se conectan a diferentes puntos de procesamiento en el noreste y el Bajío, principalmente a instalaciones de la empresa productiva del Estado.
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