«Vamos buscando un futuro mejor” escribió Cristina Concha Castro en un pedazo de cartón con plumón color negro.
Con letras de color rojo y de mayor tamaño agrega: “Pido ayuda, vamos de paso, monedas, comida, ropa para los niños, gracias”.
Lleva dos días apostada en el Boulevard Laguna de Champayán de la zona centro de Altamira junto a sus dos pequeños hijos Ramón Eduardo y Christopher David de 4 años de edad, aguantando el sol y las horas de pie pidiendo unas monedas a los automovilistas que pasan.
Junto a su esposo Leonel Medina y sus hijos salió de su hogar en Coscomatepec , Veracruz hace tres meses para emprender la mayor travesía de sus vidas, donde se juegan la vida misma.
La humilde familia lo dejó todo en busca del sueño americano y su objetivo es llegar a los Estados Unidos.
“Hemos ido avanzado pueblo tras pueblo, más que nada para llegar a la frontera” dijo
Aseguró que el único empleo que hay en su poblado, es en el campo y no les alcanza ya que pagan entre 800 y 900 pesos a la semana por el corte de café y tomate.

“Allá uno come una sola vez al día, dijo la joven madre de apenas 25 años.
Relata que quieren un mejor empleo, más sueldo y una mejor vida para sus hijos.
Acepta que no tienen familia en los Estados Unidos y que no conocen a nadie, pero aseguró que continuarán en su trayecto hasta llegar a la frontera con Estados Unidos y posteriormente verán la manera de internarse en el vecino país.
Cristina y Leonel lo han dejado todo en la búsqueda de algo que ven inalcanzable en México: un futuro mejor y digno para sus hijos.
Tamaulipas es uno de los estados en los cuales año con año, pasan miles de migrantes provenientes de países centroamericanos o de estados del sur del país.

