Con una misa para pedir por el descanso de las víctimas de la masacre del sábado pasado en Reynosa, el obispo de Matamoros, Eugenio Andrés Lira Rugarcía, encabezó las oraciones por la paz de la ciudad fronteriza.
La ceremonia se efectuó en la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, en el centro de la ciudad, a donde asistió la alcaldesa Maki Ortiz Domínguez.
“¿Quién nos ha arrebatado a estos hijos, padres, hermanos, amigos, únicos e irrepetibles?, la violencia egoísta e inhumana, ¡cuánto dolor y cuánta destrucción provocamos cuando encerrados en nosotros mismos nos dejamos engañar por el pecado!”, dijo el líder religioso en su mensaje.
Ante un gran grupo de feligreses, monseñor Lira Rugarcía agregó que “deslumbrados por el dinero y el poder lo buscamos desesperadamente pasando por encima de la propia vida, la dignidad y los derechos; pero los que actúan así en realidad están muertos. No se queden en las tinieblas de la muerte, levántense a la vida”.
Por su parte la alcaldesa de Reynosa, Maki Ortiz, agradeció al obispo de Matamoros por celebrar la misa y pedir por la paz de los habitantes.
La rutina de esta ciudad fronteriza se vio trastocada con estos hechos.
