Redacción
Este 28 de junio se cumplen 11 años de uno de los sucesos políticos que han dejado más honda huella a Tamaulipas en su tristemente rojo historial: el asesinato del entonces candidato del PRI a la gubernatura, Rodolfo Torre Cantú.
En ese 2010, pocos días antes de que se llevaran a cabo las elecciones que tuvieron lugar el 4 de julio, Torre Cantú fue emboscado cuando se dirigía a Soto la Marina por carretera. En donde estaba programado que tomara un avión, para ser trasladado a la frontera, a otro cierre de campaña.
Con el recordado candidato, también fue asesinado su coordinador de campaña, Enrique Blackmore Smer.
La investigación del crimen no ha arrojado resultados y los culpables están impunes. En once años, la autoridad no ha dado a conocer ningún avance en torno a estos hechos que marcaron cicatrices en la memoria colectiva de Tamaulipas y México.
Paulina Torre habla
Con un gran esfuerzo hay alguien que ha logrado superar poco a poco ese terrible recuerdo, su hija Paulina Torre de la Garza. Con emotivo mensaje en sus redes sociales, ha dicho que para ella no sólo mataron al candidato, sino a su padre y con ello a una parte de su corazón.
«Un 28 de junio de 2010 no solamente mataron al candidato a la gubernatura de Tamaulipas, un 28 de junio de 2010 mataron a mi papá y con él a una gran parte de mí, de mi corazón».
«Era un ser humano como pocos en este mundo. No era solamente un candidato y mucho menos un robot político. Decir que era un ser extraordinario y un excepcional papá se queda corto para describir la persona que era».
«En ese tiempo me quejaba porque siempre me apretaba los cachetes formidables, como le gustaba decirme. La verdad es que daría mucho hoy porque me hiciera repelar. Hoy cumplo 11 años extrañándote».
Paulina Torre publicó un libro titulado «Sí a vivir…». Para ella es una especie de catarsis sobre sus vivencias desde aquel fatídico día hasta hoy. Sobre cómo ha logrado enfrentar el terrible duelo y como una forma de ayudar a terceros que hayan tenido una vivencia como la de ella.
El malogrado candidato fue sustituido en la contienda por su propio hermano, Egidio.
A la postre Egidio Torre Cantú ganó la elección y fue gobernador del estado. El último de extracción priísta en Tamaulipas, hasta la fecha.
