El chofer de la pipa que evitó que la explosión del tanque estacionario en la colonia El Charro de Tampico se convirtiera en una tragedia de grandes dimensiones, perdió la vista y está muy grave en el Hospital Carlos Canseco.
Se llama Isidro, trabaja para la empresa gasera Hidal Gas. Estaba realizando el llenado de un tanque estacionario la tarde del lunes en la colonia El Charro, donde se produjo un accidente, un flamazo y una explosión, donde hubo un muerto y él resultó lesionado.
Sin embargo, Isidro se convirtió en un héroe: bañado en sangre y casi sin poder ver, cerró la válvula de la pipa, cortó la manguera que había generado el flamazo, arrancó la unidad y la alejó del lugar del accidente para evitar un accidente más grave.
A Isidro se le trasladó a un hospital, tenía quemaduras en varias partes del cuerpo y heridas que le sangraban de manera abundante. Se sabe que el hombre perdió la vista y está muy grave internado en el Hospital Carlos Canseco.
Ahora la familia pide ayuda a la población ya que se necesita dinero para medicamentos y el sustento de los que dependen de él.
Su hija Odalys Pérez hizo un llamado a la población para hacer una cooperación económica y poder ayudarlo.

También se pide cooperación para ayudar a los consanguíneos de don Alejandro, hermano de Isidro, que perdió la vida en el accidente.
Los médicos aseguran que las heridas del chofer de la pipa se debieron al tiempo que pasó en el lugar, cerrando la válvula y cortando la manguera.
Sacrificó su seguridad personal para evitar que los vecinos de la colonia resultaran afectados, pues si el vehículo se hubiera quedado estacionado, generaría un gran incendio que hubiera afectado todas las viviendas.

