El lenguaje inclusivo utilizando la letra “E”, un tema del que lo amas o lo odias.
En Chile, una manta de consigna generó polémica ya que usaba el leguaje inclusivo y se enunciaba: ‘Libertad a todes les preses politiques ¡ahora’.
Al respecto, un usuario en Twitter arrobó a la Real Academia Española de la Lengua (RAE) para preguntarle si era correcto.
En respuesta, la RAE dijo que el uso de la vocal ‘e’ para enunciar un género inclusivo es ajeno a la morfología del idioma español.
Señaló también que es innecesario, porque el masculino gramatical cumple esa función.
La comunidad LGBT+ comenzó a usar la letra ‘e’ para incluir a los géneros dentro del lenguaje.
De esta manera, cada vez es más frecuente que se pronuncien las palabras ‘amigue’, ‘todes’, ‘les’, ‘nosotres’, entre otros, donde se sustituyen las vocales ‘a’ y la ‘o’.
Cabe destacar que en octubre del 2020, la RAE incluyó en su Observatorio de Palabras a ‘elle’ como parte del lenguaje inclusivo.
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Unos días después la retiró, debido a que a las personas les causó confusión.
Hace un año la RAE por medio de su cuenta de Twitter respondió a una usuaria que preguntó acerca del tema. “¿Decir chiques o todes a cambio de chicos y todas es un idiotismo?”.
La RAE le respondió: “El uso de la letra ‘e’ como supuesta marca de género inclusivo es ajeno a la morfología del español, además de innecesario, pues el masculino gramatical (’chicos’) ya cumple esa función como término no marcado de la oposición de género”.
La RAE ha sido muy clara con respecto a los cambios en el idioma. “No pretendemos en modo alguno inventar nada. Somos testigos y notarios de cómo hablan los hispanohablantes.
La Academia modifica términos cuando no se usan en el habla ordinaria”.
Palabras más, palabras menos, esta frase se repite como un mantra dentro de la academia.
En ese sentido, han explicado en más de una oportunidad que el ingreso de una nueva nominación o palabra al diccionario, por ejemplo, depende de un proceso social de uso, en el que desde el espacio observan y suman de ser necesario.
Así, este año, ingresaron al diccionario palabras como COVID, provida y finde, entre otras, que se impusieron por uso constante en el habla y medios de comunicación.
“Primero se analiza el uso y el lugar donde se utiliza que debe ser en la práctica totalidad del mundo hispanohablante. Después pasa a una de las comisiones del pleno de la Academia para estudiar su definición. Posteriormente se manda a América para que lo estudien las 22 academias hermanas.
Y finalmente se aprueba por la Academia y se incorpora al diccionario. Somos puros testigos o notarios de cómo hablan los hispanohablantes”, dijo Santiago Muñoz Machado, director de la RAE en noviembre pasado.

