La Procuraduría General de la República realizó la contratación del software de espionaje Pegasus en 2014. Fue dado a conocer.
El titular de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) Santiago Nieto informó esta mañana en Palacio Nacional que el costo del software de espionaje Pegasus fue de 32 millones de dólares.
También se informó que la compra se realizó por medio de la Agencia de Investigación Criminal, a cargo entonces del hoy prófugo Tomas Zerón.
Dijo Nieto Castillo que “El Grupo Tech Bull SA de CV es una empresa con características de fachada constituida por Balam Seguridad Privada S.A. de C.V.; Tech Bull contrató durante el año 2014 con la Procuraduría General de la República, particularmente con Tomás Zerón, director de la Agencia de Investigación Criminal, el software Pegasus para efectos de espionaje telefónico”, explicó.
“Este contrato es de 32 millones de dólares, desarrollado por la empresa israelí NSO Group, a quien se le terminó transfiriendo los recursos”, puntualizó.
No solo la PGR compró Pegasus
Pero no solamente la PGR contrató el software, también lo hicieron otras dependencias federales como la Secretaría de Marina, Banobras y la Secretaría de Hacienda. En el caso de las dos últimas, habría que ver cómo cuadró eso dentro de sus funciones.
Por supuesto que gobiernos estatales también entraron al perverso juego del espionaje: Veracruz y el Estado de México lo adquirieron.
El programa fue utilizado en México para intervenir las comunicaciones de activistas y periodistas, del entonces líder opositor y actual presidente, López Obrador; de sus colaboradores y su cardiólogo, así como de familiares de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa.
También se utilizó esta tecnología para intervenir el teléfono del ex comisionado nacional de Seguridad, Manuel Mondragón.
El Ministerio Público dijo que se ha llevado a cabo una investigación exhaustiva de los contratos que suscribió con la empresa mexicana KBH TRACK el entonces director de la Agencia de Investigación Criminal. Tomás Zerón.
La Fiscalía concluyó que la empresa israelí NSO Group, propietaria del programa Pegasus, utilizaba dicha compañía mexicana para “el espionaje telefónico para diversos solicitantes que aún no se han identificados plenamente”.
Cabe recordar que Tomás Zerón está prófugo de la justicia y se refugió, precisamente, en Israel.
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