Son de Coronango, Huejotzingo, Nealtican, San Andrés Cholula, San Martín Texmelucan, San Mateo Cuanalá (Juan C. Bonilla) y San Miguel Xoxtla, así como San Francisco Cuapan, San Juan Tlautla, San Sebastián Tepalcatepec, Santa Bárbara Almoloya y Santa María Acuexcomac.
Vecinos de 12 poblaciones alrededor de la zona de Iztaccíhuatl y el Popocatépetl, acompañados por activistas defensores de la tierra y el agua tomaron las instalaciones de Bonafont en Santa María Zacatepec, Puebla.
Al ritmo de “¡Queremos frijol, queremos maíz, queremos a Bonafont fuera del país!”, una las consignas que entonaban llegaron y se posicionaron para impedir el acceso.
“¡El agua es un tesoro, que vale más que el oro!”
Coreaban y mostraban sus pancartas y mantas en las que daban cuenta de quiénes son y de dónde vienen y qué es los que quieren.
Coronango, Huejotzingo, Nealtican, San Andrés Cholula, San Martín Texmelucan, San Mateo Cuanalá (Juan C. Bonilla) y San Miguel Xoxtla, así como San Francisco Cuapan, San Juan Tlautla, San Sebastián Tepalcatepec, Santa Bárbara Almoloya y Santa María Acuexcomac, poblaciones de San Pedro Cholula fueron las poblaciones que mandaron representantes a la protesta y que tomaron las instalaciones de Bonafont.
Desde el 21 de marzo pasado, los pobladores de los municipios de Juan C. Bonilla apoyados por habitantes de otros sitios cercanos y por la organización 28 de octubre; colocaron un campamento en la entrada de la empresa Bonafont, que es parte de la multinacional Danone; misma que se ubica a 30 minutos de la ciudad de Puebla.
El gobernador de Puebla, Miguel Barbosa Huerta se ha desmarcado de la toma de las instalaciones. Advirtió que son el gobierno de la República y la Secretaría de Gobernación los que deben de tomar acciones legales para el desalojo.
A pesar de que se especulaba que en las instalaciones había un espacio para el bombeo o saqueo de agua, en el sitio sólo se pueden observar garrafones almacenados.
Desde la toma de las instalaciones, los trabajadores ya no pudieron entrar a las instalaciones; sus autos se quedaron adentro, se prohibió la entrada a los empleados, personal del Gobierno, de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
Alrededor de las 14:20 horas del sábado, bajo los argumentos de los principios de autonomía, decretaron la “reapropiación” del territorio que Bonafont les había “expropiado”; tras lo cual ello ingresaron al inmueble, luego de romper los candados que había en los accesos a dicha planta embotelladora.
Hecha lo que dijeron era la “reapropiación“, señalaron que las instalaciones se utilizarán para la Casa de los Pueblos y espacio para la reconstrucción integral de las comunidades.
En las puertas de Bonafont y para impedir la vista de afuera hacia adentro, los pobladores colocaron unas tablas que aunque no cubren por completo el zaguán, evitan que se pueda apreciar qué hay en el interior de la planta.
