Acuerdo patético, reclaman y critican el papel del partido como oposición
La firma de la carta de Madrid en contra del “avance del comunismo” que suscribió ayer el coordinador del grupo parlamentario del PAN en el Senado, Julem Rementería, con el ultraderechista partido español Vox, profundizó la crisis interna que vive el panismo, cuando está en medio de su proceso interno para elegir a su nueva dirigencia nacional.
Ayer, en un comunicado de prensa, la bancada del PAN destacó que la Carta Madrid “defiende la libertad, la democracia y la propiedad privada”.
“Hoy nace, aquí en México, un mensaje muy importante para el presidente y sus radicales: México nunca va a ser comunista”, advirtió el coordinador Rementería.
Reacciones del panismo
Personajes relevantes, que han tenido un protagonismo claro en el PAN, se expresaron duramente del acuerdo contraído por los senadores con Vox y se deslindaron de él.
Por su parte, el expresidente Felipe Calderón, cuya esposa, Margarita Zavala ha sido vinculada a la organización El Yunque, según cables de Wikileaks difundidos recientemente, también censuró dicha alianza.
A través de sus redes sociales, o en diversas entrevistas, cada uno de ellos externó su inconformidad:
Gustavo Madero, expresidente de Acción Nacional, lamentó el desplazamiento del PAN a la derecha extrema, ahora que se requiere ser una alternativa democrática:
Asimismo señaló que la reunión con Abascal fue patética y grave. Afirmó que el problema de México no es el comunismo, sino la desigualdad, la pobreza, el autoritarismo y el populismo.
“Estamos pendejeándola, estamos jugando el juego de Andrés Manuel (López Obrador), que nos trae (al PAN) bailando el son que nos toca. (El PAN) se ha vuelto un partido pragmático y una oposición domesticada”, dijo en entrevista con Ciro Gómez Leyva para Radio Fórmula.
Roberto Gil Zuarth, exdirigente nacional del PAN, escribió que no encuentra ninguna línea de coincidencia entre los principios del PAN y el partido español Vox.
La senadora Xóchitl Gálvez pintó su raya con Vox:
“Creo que es un error que se sentaran en una mesa donde estaba Santiago Abascal, que representa justo lo contrario que dice esa carta. Es un hombre que desprecia a los migrantes, es un hombre que desprecia al feminismo, es un hombre que tiene posturas de ultraderecha“, expresó.
Por lo anterior, no participó en la firma y publicó en su cuenta de Twitter: “Yo con VOX … ni a la esquina”.
Asimismo, reconoció que la reunión con Santiago Abascal, a quien llamó “personaje polémico y despreciable”, fue un “regalo con moño” al presidente de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO).
En tanto, Adriana Dávila, manifestó que el hecho en cuestión “es el reflejo de la falta de rumbo que está teniendo el partido”, razón por la cual busca ser la próxima presidenta del PAN.
A pesar de estar desligado del PAN, el expresidente Felipe Calderón no dejó de cuestionar el pacto con Vox.
¿Paso atrás?
Ante la andanada de reclamos y deslindes de diversos panistas, el coordinador de la bancada del PAN en el Senado, Julen Rementería aseguró que la carta de Madrid la firmó a título personal, mientras distintas voces en el partido exigen su renuncia.
Seguramente continuarán los deslindes de la firma de la carta de Madrid entre el PAN y VOX

