Una investigación de la Fiscalía General de la República FGR, revela que José Eduardo Ravelo no fue torturado ni violado por policías
La Fiscalía General de la República (FGR) concluyó que el joven José Eduardo Ravelo, quien murió tras ser detenido en Yucatán, no fue víctima de tortura ni abuso sexual por parte de policías.
Como se recuerda, María Ravelo, la madre del joven de 23 años de edad, denunció que el 22 de julio policías de Mérida detuvieron a José Eduardo en un parque.
La declaración de la madre
En su declaración ella dijo que los policías subieron a su hijo a una patrulla; ahí lo golpearon y violaron. Ella afirma que esos actos se repitieron en las instalaciones de la Fiscalía, a donde fue trasladado.
Un médico legista constató lesiones en José Eduardo y determinó su ingreso a un hospital. En el nosocomio los médicos dijeron que era sospechoso de COVID-19. Tras ser llevado al área de pacientes con coronavirus murió.
Días después, el 18 de agosto, la señora María Ravelo interpuso una denuncia ante la FGR por el delito de tortura contra su hijo.
La Fiscalía recabó más de 50 testimoniales y realizó 45 periciales de diversas materias (medicina forense, química, genética, mecánica de lesiones, criminalística, audio y video, e informática, entre otros); más 35 informes de Policía Federal Ministerial (PFM), así como tres inspecciones ministeriales.
Entre las diligencias también se exhumó el cuerpo de José Eduardo para practicarle una necropsia.
Los resultados del procedimiento arrojaron que el joven murió por neumonía no relacionada con algún traumatismo recibido durante su detención.
Al analizar los videos de la detención del joven, su llegada y estancia en la cárcel las autoridades no hallaron violaciones a sus derechos humanos.
Únicamente se advirtieron las maniobras de sujeción que se efectuaron en contra José Eduardo por haber resistido el arresto. Se concluyó que las lesiones nunca pusieron en peligro su vida y que tardarían en sanar menos de 15 días.
La declaracion del joven y la conclusión de la FGR
En su declaración inicial el joven detalló números y colores de patrulla y uniformes de los policías presuntamente implicados. Sin embargo, no se encontraron elementos ni vehículos oficiales con dichas características.
Al parecer de manera concluyente, la investigación de los hechos confirmó que no existió tortura, ni violación sexual, por parte de los elementos aprehensores de la policía municipal.
Dentro de las indagatorias iniciales, la FGR halló falsedad en dictámenes periciales. Por lo anterior, el pasado 18 de octubre ejerció la facultad de atracción, para investigar las probables responsabilidades de la Fiscalía General del Estado de Yucatán.
Sin demérito de lo anterior, continuarán las investigaciones acerca de la posible negligencia médica del personal del Hospital General del Estado.
