Según el Wall Street Journal, dos de los testigos citados por Emilio Lozoya, exdirector de Pemex, rechazaron confirmar sus acusaciones sobre los presuntos sobornos a Anaya.
La supuesta versión que Emilio Lozoya aportó a autoridades de justicia en México en contra de Ricardo Anaya, a quién señaló de aceptar un soborno en 2014, no sería lo suficientemente sólida. Incluso sus colaboradores habrían negado a respaldar la versión de Lozoya, según reportó el Wall Street Journal (WSJ) este domingo.
Un caso débil
El periódico estadounidense reveló que dos testigos del exfuncionario implicado en el caso Odebrecht negaron tener conocimiento del testimonio que el exfuncionario dio a los fiscales que lo investigan. Esto, según documentos judiciales en su posesión.
Sin ahondar en el tema, el WSJ reveló que entre los testigos se encontraba la secretaria de Lozoya, quien debía corroborar los datos de cómo Anaya recibió un soborno del dinero aportado por Odebrecht. Esto, para que diera su voto de aprobación a la reforma energética, ajustada a los intereses de la empresa.
“Ella (la secretaria) entregó la bolsa deportiva (llena de dinero) a su guardaespaldas personal para que a su vez se la entregara a Anaya en el estacionamiento (del Congreso)”. Así lo indica el reporte del WSJ sobre la versión que Lozoya habría expuesto, pero que la mujer se negó a confirmar.
De acuerdo con la versión de Lozoya, uno de los guardaespaldas de Peña Nieto trasladó una bolsa deportiva negra con 6.8 millones de pesos en efectivo desde su oficina de Pemex hasta el estacionamiento del Congreso de México. Ahí, esperaba Anaya a quién se le entregó el paquete.
El Wall Street Journal refiere que, de acuerdo con expertos legales, analistas políticos y observadores de derechos humanos, el caso del gobierno de México contra Ricardo Anaya es débil y parte de una ofensiva más amplia del presidente, Andrés Manuel López Obrador, para utilizar cargos de corrupción contra quienes se interponen en su agenda.
El exfiscal general y juez de la Suprema Corte, Diego Valadés, coincidió en que el manejo del caso «parece bastante extraño e irregular».
El exilio de Anaya
Asimismo, el Wall Street Journal reveló algunos aspectos de la vida de Anaya en autoexilió en Estados Unidos.
Según la versión del periódico estadounidense, Anaya se encuentra viviendo en la ciudad de Nueva York; habita en un departamento en el que las únicas dos ventanas dan vista a a un muro de ladrillos.
“(Anaya) estaba de pie, en una concurrida calle de la ciudad de Nueva York, esperando que una camioneta de Amazon le entregara un colchón para un pequeño apartamento sin muebles con dos ventanas que daban a una pared de ladrillos. Llevaba gafas oscuras, una mascarilla quirúrgica y una gorra de béisbol azul”. Esto reveló el WSJ.
Ricardo Anaya mantiene la postura de que López Obrador lo quiere castigar metiéndolo a la cárcel. Lo anterior para que no aspire a la presidencia en 2024.
“Le estorbo para sus planes de sucesión en 2024. No quiere que yo sea candidato y me quiere encarcelar porque no le gusta lo que digo”, argumentó.
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