La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) detuvo a Rosalinda González Valencia, esposa de Nemesio Oseguera Cervantes «El Mencho», líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Capturaron a González Valencia este domingo 15 de noviembre en Zapopan, Jalisco. La Fiscalía General de la República (FGR) la señala por diversos delitos y se le relaciona con la operación financiera ilícita de un grupo de la delincuencia organizada.
Pusieron a Rosalinda González a disposición de las autoridades del Centro Federal de Readaptación Social 16 “Femenil Morelos”, en Coatlán del Río, Morelos.
Con esta, es ya la segunda vez que es detenida; anteriormente en 2018 la capturaron durante un operativo en Zapopan por elementos de la Semar.
Una familia de criminales
Proveniente de una familia originaria de Aguililla, Michoacán, Rosalinda González Valencia es conocida como «La Jefa» dentro del CJNG.
La familia está conformada por 15 hermanos, 8 varones y 7 mujeres, todos fundadores de la organización criminal; Rosalinda es la mayor de las mujeres.
Los hermanos se llaman Arnulfo, Édgar, Elvis, Ulises, Mauricio, Gerardo, Luis Ángel y José. y las mujeres María Elena, Érika, Berenice, Marisa Ivette, Noemí y Rosalinda.
Dos de las hermanas, están señaladas por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos como responsables en el trasiego de drogas a ese país.
Rosalinda González Valencia contrajo nupcias con Nemesio Oseguera Cervantes en 1996, quien años después se convertiría en el líder del Cártel Jalisco Nueva Generación.
«El Mencho» es considerado por el Departamento del Tesoro como un “fugitivo” de las autoridades estadounidenses desde abril de 2015.
Jessica Johanna y Rubén Oseguera González “El Menchito” son hijos de la pareja de criminales. En 2014 detuvieron al varón por posesión de 25 millones de pesos y armas de fuego.
Te recomendamos: AMLO: Soy responsable, pero no culpable, acerca de inundación del IMSS en Tula
Lo liberaron 2 veces; una en octubre, cuando un juez, determinó su libertad del penal federal ubicado en el Altiplano, ante falta de pruebas en su contra. Tras su recaptura y envío al Cereso de Puente Grande, lo liberaron en diciembre de ese año.

