Salma Hayek devela este viernes su estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood y la dedica a sus fans que, por décadas, le dieron “valor” para ir tras sus sueños y triunfar en el cine estadounidense.
La estrella de Hayek está situada muy cerca del “Teatro Chino”, emblemático cine del Hollywood Boulevard. Hasta ese lugar acudieron gran cantidad de admiradores de la actriz para ver la ceremonia.
Salma, siempre elegante con un vestido negro de amplia falda, gran escote y remates plateados en la parte superior expresó que era un día de inmensa alegría para ella, pero también de “curación” por un evento “terrorífico” de su pasado.

Narró que, unos dos años después de llegar a los Estados Unidos, al lado de dos amigos, un hombre armado con un cuchillo los atacó en ese mismo Hollywood Boulevard. Huyeron como pudieron y nadie les prestó ayuda hasta que dos personas lograron detener al atacante.
«¿Por qué les cuento esta historia? Porque cada vez que pienso en Hollywood Boulevard eso es lo que recuerdo. Y la verdad es que esa noche cuando me fui a casa me dije: ‘¿Qué estoy haciendo aquí? Nadie quiere que esté aquí. Casi me matan hoy'», dijo.
Narró también otras memorias. «Recuerdo que una vez fui al cine y alguien me dio golpes en la parte de atrás de mi butaca y me dijo: ‘Mexicana, no te sientes delante de mí. Vuelve a tu país’. Recuerdo que otra vez estaba haciendo fila en una cafetería y alguien me agarró del brazo, me sacó de la fila y me dijo: ‘No voy a hacer fila detrás de una mexicana'».
También indicó que los estudios creían que nunca tendría espacio en Estados Unidos por lo que le sugerían que regresara a México a hacer telenovelas.
“Pero me quedé aquí”.
«Quiero decir a todos los que están aquí, mis queridos fans, que fueron ustedes los que me dieron el valor para que me quedara aquí. Aunque no me conocían en los estudios de Hollywood, todos los latinos en EE.UU. sabían quién era, entendían que había venido con sueños como ellos. Estos fans han estado conmigo durante 37 años. En los tiempos duros, ellos me dieron el valor», dijo.
Emocionada, la actriz declaró que todas las personas estamos hechas de “polvo de estrellas”.
«Así que cuando todos ustedes vean mi estrella aquí, quiero que sepan que, dado que todos están en mi corazón, parte de nuestro polvo de estrellas está aquí en este sitio. Ustedes son también parte de esta estrella», finalizó.
Salma Hayek, es una de las figuras latinas más importantes en la industria de Hollywood. En esta ocasión especial estuvo acompañada por el actor Adam Sandler, al lado de quien realizó las comedias “Grown Ups” en 2010 y “Grown Ups 2” en el 2013. También la acompañó la cineasta Chloé Zhao, con quien colaboró en la reciente cinta de Marvel “Eternals”; y el alcalde de Los Ángeles, Eric Garcetti, amigo cercano de la actriz.

Homenaje y felicitaciones de sus amigos
Durante la ceremonia, la actriz recibió grandes elogios de sus amigos.

Adam Sandler aseguró que Salma es «una de las mejores actrices de nuestra generación» y habló de la gran amistad que los une desde que trabajaron juntos. En su discurso, el actor dejó ver un poco de su sentido del humor y pidió disculpas al no ir presentado tan elegante como Hayek.
Ya en un tono más serio Sandler cerró su intervención diciendo que Salma es «una persona increíble y con los pies en la tierra».
Por su parte, Chloé Zhao comparó a Hayek con Ajak, su personaje en “Eternals” al ser «una líder, una madre y una sanadora».
«Salma es una persona de increíble talento, profundidad y compasión. Es una mujer lo suficientemente valiente como para abrir su propio camino», declaró.
Finalmente, Eric Garcetti alcalde de la ciudad, elogió en español a la actriz mexicana.
«Salma es un ángel en la ciudad de Los Ángeles. Es una representación de nuestros sueños, nuestras historias y nuestra esperanza», aseguró.
Salma Hayek nominada al Óscar a la mejor actriz por “Frida” en el 2002 estrenará la próxima semana la cinta “House of Gucci”, de Ridley Scott.
Salma Hayek devela estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood y la dedica a sus seguidores.
Con información de EFE

