Este lunes en Austria se regresará a confinamiento estricto debido a una cuarta ola de Covid, por lo que hoy, será el último día en que sus ciudadanos podrán salir de casa.
Serán 20 días de aislamiento, sin embargo, se hará una evaluación al décimo día. Las nuevas medidas obligarán a los austriacos a quedarse en casa a excepción de actividades básicas como, compra de enseres básicos, ir al médico o hacer ejercicios.
«La situación es seria. La cuarta ola (de la pandemia) nos afecta plenamente. Eso se debe a la variante ‘Delta’ pero también a la baja cuota de vacunación», dijo ante la prensa el canciller federal, el conservador Alexander Schallenberg.
Los sitios públicos como restaurantes y tiendas que no sean supermercados permanecerán cerrados. Además no habrá eventos multitudinarios; las escuelas seguirán abiertas, al igual que los jardines de niños, sin embargo, recomiendan a los padres dejar a sus hijos en casa.
A partir del primero de febrero los ciudadanos tendrán que vacunarse obligatoriamente, esto tras el decreto anunciado el viernes por el canciller Alexander Schallenberg.
Las medidas anunciadas hoy se calcula que afectan a unos 2 millones de los 8,9 millones de personas que viven en el país centroeuropeo; donde el porcentaje de vacunación alcanza un 65%.
El funcionario lamentó que el gobierno haya tenido que recurrir a un decreto para asegurar que la población se vacune.
«El porcentaje de vacunación es vergonzosamente bajo y sin subirlo no podremos salir de este círculo vicioso (de la pandemia)», señaló el canciller austríaco.
A partir del lunes, las personas no inmunizadas solo podrán salir de sus viviendas para ir al trabajo. Eso sí, presentando cada día un test PCR negativo que se obtiene de forma gratuita y que no debe tener más de 48 horas.

