Atrapados en el conflicto, el personal de la Institución no recibe su salario; esto parece no importar a las autoridades
En una situación que amenazaba con concretarse, el Sindicato de la Universidad de Nayarit emplaza a huelga por falta de pagos.
El pasado lunes la Universidad Autónoma de Nayarit (UAN) nuevamente anunció que no podría cumplir con el pago de la última quincena de noviembre, tampoco lo hará respecto a las dos correspondientes a diciembre. Evidentemente, no abonará los aguinaldos ni las prestaciones.
Alega la institución que no tiene solvencia financiera.
Enterados de esta situación mediante un comunicado los miembros del Sindicato de Empleados y Trabajadores de la Universidad Autónoma de Nayarit (SETUAN) advirtieron que emplazarán a huelga a la institución.
En 2019 los trabajdores cedieron
En el 2019, señala el escrito que los trabajadores firmaron un convenio que establece el compromiso de ceder algunas de las prestaciones. Esto ha sido escrupulosamente cumplido por el sindicato hasta la fecha. Pero al parecer no ha sido suficiente para la institución, pues hay una queja institucional y se pretende que sea el trabajador quien resuelva el histórico problema financiero de la UAN. Por supuesto, mediante el sacrificio de sus percepciones.
Hasta hoy el Gobierno del Estado, ha manifestado voluntad para apoyar a la universidad. Sin embargo, dicho apoyo está supeditado a la firma de un convenio que deberá ser firmado por el propio Gobierno, la universidad y la SEP.
Por lo que hace al convenio, en él se establecen compromisos y acciones que desde el punto de vista de la SEP, pondría fin a la crisis económica; aseguran que cumplirlo traería orden financiero en la institución.
Hablando específicamente de los compromisos que correspondería cumplir a los trabajadores, aclaran que no tienen una propuesta clara que les permita explicar claramente a cada trabajador los alcances del convenio en mención. Sin embargo, insiste la SEP en eliminar las prestaciones que no están reconocidas; en este punto los trabajadores no están de acuerdo.
Para concluir, aclararon que el trabajador universitario no es responsable del quebranto financiero que tiene la universidad; por ello les parece inaceptable que quieran solucionar este problema sacrificando su sueldo.
