En medio de los récords de contagios y restricciones mundiales, el Gobierno federal minimizó la amenaza de la variante Ómicron en México y presumió de su gestión de la pandemia, que sigue «a la baja».
«Con frecuencia se sobreestima la participación de la variante Ómicron. Como hemos dicho desde octubre, es indiscutible que en algún momento en México, así como ha ocurrido en otros países, puede haber una cuarta ola», afirmó el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell, encargado de la gestión de la pandemia.
Aunque los diferentes Estados han confirmado decenas de casos por su cuenta, el Gobierno federal solo reconoce 42 contagios de Ómicron desde el primer paciente detectado el 3 de diciembre.
«La epidemia sigue siendo la misma, prestar una atención deliberada a este elemento es distraer de los otros elementos sustantivos», comentó al respecto López-Gatell en la conferencia diaria de Palacio Nacional.
López Obrador no pone el ejemplo
Tras una Navidad sin restricciones, México acumula más de 3,9 millones de casos y se acerca a 300 mil muertes de COVID-19. Esto equivale a la cuarta cifra más alta del mundo.
Sin embargo, el presidente López Obrador aseguró este martes que el país tiene 2.371 decesos de COVID-19 por cada millón de habitantes, por lo que ocupa el sexto lugar en América y el número 21 a nivel mundial en fallecimientos proporcionales.
“Con relación a otros países, pues supimos actuar todos los mexicanos con mucha sabiduría y nos cuidamos, y nos protegimos”, opinó el mandatario.
López Obrador destacó que la Ciudad de México es una de las ciudades del mundo con mayor uso de cubrebocas. Pese a que él no ha dado el ejemplo, resaltó que en México la «familia es la principal institución de seguridad social».
De igual manera, las autoridades aseguraron que nuestro país es el séptimo del mundo que más vacunas ha aplicado, con más de 148,5 millones de dosis administradas.
A pesar de esto, solo cerca de 72,7 millones de personas han recibido el esquema completo, menos del 58% de los 126 millones de habitantes.
“Sí es importante que al final del año podamos decir que México es de los países con más vacunación en el mundo. Por eso no tenemos tantas hospitalizaciones y se han evitado fallecimientos porque se avanzó mucho en la vacunación”, manifestó López Obrador.
México minimizó la amenaza de Ómicron al no establecer nuevas medidas
Mientras Ómicron provoca la suspensión de fiestas de fin de año en Europa, la cancelación de miles de vuelos en Estados Unidos y restricciones en las celebraciones de Brasil, López-Gatell insistió en que las medidas son «las mismas» que contra la variante delta.
El funcionario sostuvo que “es una variante que es claramente más transmisible, pero que produce menos enfermedad grave».
«Podríamos ver una gran cantidad de casos, pero una proporción mucho menor de hospitalizaciones de lo que hemos tenido en las olas previas. ¿Por qué razón? Principalmente por el efecto de la vacunación”, indicó.
Aseguró que esta semana comienza con una reducción semanal de 7% en los contagios. Gracias a esto, se mantiene la tendencia de disminución desde que México alcanzó el pico de la tercera ola de contagios entre julio y agosto.
Expuso que solo hay una ocupación hospitalaria de 11% en camas de terapia intensiva y 13% en general.
«La tendencia se ve todavía presente en reducción. También para las hospitalizaciones, se siguen desocupando las unidades COVID», aseguró.
Como reflejo de la apertura de México, las autoridades anunciaron este martes que permitirán el desembarque de cruceros con pasajeros contagiados de COVID-19. Esto a pesar de las crecientes restricciones en otros países y la oposición de los gobernadores estatales debido a los brotes que ocasionan estos viajes.
«Las personas que no presenten síntomas podrán hacer sus actividades turísticas con respeto a las medidas básicas de prevención»; indicó un comunicado conjunto de la Secretaría de Turismo y de la Secretaría de Salud.

