Por Miguel Castillo V
De las ideas a las leyes
La historia mexicana, desafortunadamente, estuvo llena de balazos, traiciones y sangre durante la mayor parte de su tiempo después de su independencia. Son pocos los periodos de calma que pueden observarse entre la instauración de la república en 1824 hasta el fortalecimiento del priismo durante la década de 1930.
Épocas como el porfiriato sentaron un poco la violencia en el país, aunque a coste de la igualdad y la pobreza de muchos. Por eso, aunque la paz prevaleció quizás por unos años, más difícil es encontrar prosperidad y paz.
El año de 1917 no es en particular un año de paz, aunque si podría serlo si lo comparamos con otros años de la revolución. Pero la importancia que recae en el, es el punto de prosperidad y sobre todo de orden que llevo consigo.
Y es por eso que, el 5 de febrero de dicho año se recuerda aún hasta nuestras fechas, puesto que fue un periodo de diferencias pero de las cuales surgió el documento quizás más importante de un estado: la Constitución.
Por esta razón, en esta edición del retrovisor, en su aniversario 105, hoy miraremos a la creación de la Constitución de 1917, un documento en donde las ideas pasaron a ser leyes.
Carranza y la promulgación de la Constitución
La situación en el país era en verdad complicada para el año 1917. Aunque las fuerzas villistas y zapatistas habían sido neutralizadas mayormente en la Ciudad de México, la legitimidad de Carranza como el líder era muy cuestionable y controvertida.
Sin embargo, durante el poco tiempo que se mantuvo al mando, el antiguo senador mexicano tenía claro un propósito: hacer una nueva constitución. Por ello, para septiembre de 1916, Carranza llamó a convocar un congreso constituyente para hacer una nueva constitución. Esto requería que se nombraría a un diputado por cada 70,000 habitantes, aunque muchos estados con dominación de Villa o Zapata no enviaban dicha representación.
Por esta razón, el conocido congreso constituyente de 1917 estuvo conformado principalmente por abogados, ingenieros, profesores y militares de clase media. Pocos habían tenido experiencia parlamentaria. Esto causó muchos problemas pues, la gente en el campo seguía en la lucha armada y por lo tanto su representación era mucho menor a la gente de las ciudades.
Y durante un complejo proceso de debate y argumentación, poco a poco se fueron formando las leyes aunque no ha falta de controversia y de problemas. Muchos de los representantes se mostraron muy enojados con las modificaciones y cambios en el proyecto. Incluso el mismo Carranza, del cual era el principal autor del proyecto, nunca terminó de estar de acuerdo con algunos cambios.
Sin embargo, en un ejercicio de pluralismo pero también en un sentido de urgencia por restablecer el orden en el país, el 5 de febrero de 1917, Venustiano Carranza promulgó la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos , la cual aún rige hasta nuestros días (con más de 700 modificaciones, claro esta).
La mirada desde el retrovisor
El ejercicio parlamentario es uno de los más desafiantes que tienen las democracias modernas. Homologar el pensamiento de 2 personas suele ser complejo pero cuando esto llega a 128 o incluso 500 personas, la tarea se torna imposible.
Es por ello que mirar atrás a este tipo de eventos da mucho que pensar pero sobre todo, deja una gran reflexión. Aunque las leyes puedan ser imperfectas, el orden y la paz que pueden traer a un país pueden ser la diferencia entre un estado de anarquía y guerra y uno como el que se desarrolló en los siguientes años a esta promulgación.
Carranza terminó siendo asesinado, en una clara muestra de que ejercer el poder y restablecer el orden no es tarea fácil en México, pero tuvo la humildad suficiente para tragarse muchos de sus ideas originales para la Constitución y saber que el verdadero éxito estaba en promulgarla.
Y aunque hubo y siempre habrá controversias al respecto, el momento en el que se promulgó esa constitución, cuando se paso de las ideas a las leyes, el país comenzó a plantar raíces que posteriormente traerían un poco más de estabilidad y progreso para el país. Esto a pesar de que aquellos que las plantaron sabían que probablemente no vivirían para ver sus frutos.
Te puede interesar: Retrovisor

