En el 216 aniversario de su natalicio, hoy miraremos por el retrovisor el exilio de Juárez, uno de los momentos más borrosos de su biografíaEn el 216 aniversario de su natalicio, hoy miraremos por el retrovisor el exilio de Juárez, uno de los momentos más borrosos de su biografía
Por Miguel Castillo V

El exilio de Juárez

A pesar de lo controversial que lo han pintado los historiadores y escritores, no cabe duda de que Benito Juárez García ha sido uno de los personajes más influyentes en la creación del México moderno. Con sus errores y con sus aciertos, el nombrado Benemérito de las Américas fue la raíz de varios de los grandes cambios que se dieron en el siglo XIX en el país.

Es muy conocido su papel en la guerra de reforma, sus leyes contra la iglesia y hasta cierta forma su infancia; la cual ha sido mitificada al grado del absurdo en algunos libros de texto. Sin embargo, hay etapas de Juárez que son poco conocidas; y, sin embargo, muy relevantes en su formación y por tanto en sus decisiones en años posteriores.

Adelantándonos al 216 aniversario de su natalicio, hoy miraremos por el retrovisor el exilio de Juárez, uno de los momentos más borrosos de su biografía y quizás el punto de inflexión para su posterior desarrollo como reformista y presidente de la república.

1853: la travesía de Juárez durante su exilio

Al llegar nuevamente Antonio López de Santa Anna al poder otra vez, la situación para miles de políticos en México comenzó a tambalear. Con un claro sentido de venganza, el ahora autonombrado ‘alteza serenísima’ emprendió una persecución contra varios políticos que habían estado en su contra en el pasado; en dicha lista, Benito Juárez García era uno de los primeros.

Habiendo pasado un año de la conclusión de su gobierno en Oaxaca, Juárez se encontraba impartiendo cátedra cuando la persecución de Santa Anna lo alcanzó y lo orilló a recorrer una tortuosa travesía hacia su exilio.

En su camino, Don Benito fue víctima de las jugadas de Santa Anna, al grado que el hijo del entonces dictador, José Santa Anna fue el encargado de aprehenderlo y lo llevó a la conocida prisión de San Juan de Ulúa. Ahí pasó varios unos días y luego recibió la orden de irse a exiliar a Europa. Lo embarcaron entonces en el Avon, tal y como si fuese mercancía.

Sin embargo, Juárez logró acordar buenos tratos con el capitán del barco y logró quedarse en La Habana, Cuba, y evitar cruzar el océano atlántico rumbo a Europa. Se dice que, para ese entonces; la necesidad económica de Juárez era tan grande, no solo por él sino para proveer a su esposa e hijo; que tuvo que hacer cuestiones inhumanas para conseguir dinero y poder subsistir. Algunos historiadores han cuestionado esta versión aunque se sabe que el exgobernador si recibió dinero de algún lugar.

De ahí, Juárez logró un segundo acuerdo importante: conseguir una embarcación que lo llevará a Nueva Orléans, lugar bastante cercano al norte de México. Al llegar a dicha ciudad, el panorama cambió. Juárez encontró un verdadero grupo de exilio, todos víctimas de la venganza de Santa Anna. Entre los exiliados estaba Melchor Ocampo, Ponciano Arriaga y Pedro Santacilia.

En Nueva Orléans, Juárez y el resto de los exiliados trabajaron torciendo puros para la industria del tabaco. Algunos rumores históricos cuentan que desde ahí se comenzaron a plantear las reformas que posteriormente implementarían en México.

Lo que si se ha confirmado es que aquella ciudad fue el lugar del plan para sacar a Santa Anna del poder y de ahí tratar de cambiar la realidad de México con las leyes de reforma.

La mirada desde el Retrovisor

En los últimos años, ha surgido una corriente muy popular de crítica y reprobación por Benito Juárez. Esta lo señala como un gobernante más despiadado de lo que se le conoce y también como un personaje ‘embellecido’ por los historiadores. Y, como suele pasar en este tipo de críticas, hay algunas verdades y hechos detrás de esto pero también mucha falsedad y una campaña de desprestigio esperada para un personaje tan complejo como él. Es y debe ser tarea de cada uno informarse sobre los hechos para poder tener un juicio propio e informado de esto.

Más allá de esto, es importante destacar la importancia histórica de Juárez en la época en la que transitó. Son pocos, realmente muy pocos, los personajes históricos que ejercieron tal influencia sobre un país y una población en tan poco tiempo. Y esto es producto de historias como la de su exilio, como su tiempo en huída durante la invasión francesa o sus acciones, muchas cuestionables, como presidente.

Historias como las que se contaron aquí arriba son claves para entender los sucesos. Informarse de Juárez es mucho más complejo de lo que parece; y por ello, antes de alabarlo o criticarlo, se deben leer este y otros tipos de historias para saber porque sucedió lo que sucedió. Juárez es más que las leyes de reforma; y, como cualquier persona en el poder, cometió grandes aciertos y grandes errores que tendrán que adjudicársele hoy y siempre.

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