A fin de exigir el freno a la construcción del tramo 5 del Tren Maya, ciudadanos de Cancún clausuraron simbólicamente las oficinas locales de la Delegación del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur). Y es que las obras de dicho medio de transporte no solo iniciaron sin los permisos correspondientes, sino que además han causado graves afectaciones al medio ambiente.

La manifestación pacífica en las oficinas de Fonatur en Cancún reunió a niños, jóvenes, científicos, abogados, urbanistas y activistas provenientes de municipios como Tulum y Solidaridad. Fue allí donde coloraron etiquetas de “clausurado” y desplegaron mantas y cartulinas para hacer pública su oposición al megaproyecto que conduce el Fondo.
Cabe mencionar que el proyecto comprende la obra del ferrocarril y sus estaciones en los estados de Campeche, Chiapas, Quintana Roo, Tabasco y Yucatán.
Los asistentes condenaron la destrucción de la selva media de Cancún a Tulum, producto de la construcción del tramo 5. Además, reprocharon AMLO haberse negado a escuchar a los científicos y especialistas que advirtieron del daño ocasionado al medio ambiente. Y es que el presidente se negó a recorrer el sitio para confirmar a base de evidencias la existencia de cavernas subterráneas, cenotes y subterráneos.
Exigen transparencia
Uno de los integrantes de la asociación Jóvenes por Solidaridad llamado Eloy expuso que “no somos una campaña de oposición. Tampoco tenemos fines políticos, ni partidistas, pero es inconcebible que en medio de la crisis climática que vivimos el día de hoy, se hagan proyectos como el Tren Maya. Sin siquiera cumplir con los requerimientos legales.
“Esos 120 kilómetros del nuevo trazo en el tramo 5 implica la deforestación de más de 6 millones de metros cuadrados”. Además, Eloy recordó que la construcción afectará los acuíferos subterráneos, las cavernas y cenotes que forman parte de la riqueza natural del país.

Durante la manifestación a las afueras de las oficinas de Fonatur en Cancún, los manifestantes leyeron los cinco puntos de una petición. Recordando que ya existe una orden judicial para detener la obra, pidieron poner un alto a la construcción del tramo 5 del Tren Maya.
En segundo lugar exigieron la publicación de estudios especializados y que el Procedimiento de Evaluación del Impacto Ambiental revise el proyecto. Según las asociaciones, este proceso está establecido en la Ley General del Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente, así como la Ley Forestal.
El joven recalcó que “el tratarse de un proyecto gubernamental no lo exime de cumplir con la ley. Por el contrario, lo obliga más a respetarla”.
Además, pidieron que el gobierno sea transparente con la construcción de las vías y facilite el acceso a la información para que cualquier persona pueda consultarla.
Finalmente, que científicos, especialistas, activistas, urbanistas, ingenieros y comunidades indígenas puedan participar en el rediseño del proyecto. Eloy expresó que “nuestro planeta ya no está para ocurrencias”.

