Aceptó el presidente ruso Vladimir Putin que la ONU y la Cruz Roja participen en la evacuación de la planta de Azovstal, en Mariúpol.
Mediante un comunicado, la ONU informó que en una reunión presencial el director del organismo reiteró la postura ante los hechos en Ucrania.
Asistencia humanitaria en zonas en conflicto
Se habló de propuestas de asistencia humanitaria y de la evacuación de civiles de las zonas en conflicto. Un punto específico fue el retiro de personas de la planta siderúrgica de Azovstal; en donde se encuentran atrincherados defensores de la ciudad desde hace meses, resistiendo el asedio de las tropas rusas.
Stéphane Dujarric, portavoz de la ONU dijo “que se mantendrán conversaciones con la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas y con el Ministerio de Defensa ruso”.
Más temprano el martes, Putin dijo a su par turco, Tayyip Erdogan, que no había operaciones militares en curso en Mariúpol; que el gobierno de Ucrania debía “asumir la responsabilidad” por las personas que están en la planta siderúrgica de Azovstal.
Ucrania pidió el lunes a la ONU y al Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) que participaran en la evacuación de los civiles de Azovstal. Se prevé que Guterres se reúna este jueves con el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, en Kiev.
Durante una conferencia de prensa con el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, Guterres dijo que ha propuesto un “Grupo de Contacto Humanitario” con Rusia, Ucrania y representantes de la ONU; esto para “buscar oportunidades para la apertura de corredores seguros, con cese local de las hostilidades, y para garantizar que sean realmente efectivos”.
Terminar pronto con la guerra
Afirmó Guterres: “Tengo la profunda convicción de que cuanto antes pongamos fin a esta guerra, mejor, para el pueblo de Ucrania; para el pueblo de la Federación Rusa y para los que están más allá”.
En Rusia, el gobierno en Moscú describe la invasión de Ucrania del 24 de febrero como una “operación militar especial”; niega que tenga como objetivo a los civiles. De hecho culpa a Ucrania del reiterado fracaso de los corredores humanitarios.
De hecho, el 21 de abril, Rusia declaró la victoria en Mariúpol, aunque las fuerzas ucranianas restantes resistieron en un vasto complejo subterráneo bajo Azovstal.
