A fin de exigir que el gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro, respete la autonomía de la Universidad de Guadalajara (UdeG) y regrese el presupuesto que había destinado para el Museo de Ciencias Ambientales, el centro universitario convocó este jueves a una marcha que reunió a más de 103 mil personas, según cifras de los organizadores.
Sin embargo, las autoridades jaliscienses estimaron que el número de asistentes a la marcha por la autonomía de la UdeG fue únicamente de 46 mil personas.
Causando que varias calles fueran cerradas, cinco contingentes salieron desde distintos puntos de la ciudad con un mismo objetivo: llegar al centro de Guadalajara. A pesar del caos vial que dejó tras de sí la marcha, el evento concluyó sin altercados y con saldo blanco.
Cabe mencionar que el gobernador salió de la ciudad en vísperas de la marcha para visitar los municipios de Hidalgo, Ameca, Guachinango y Mixtlán como parte de su gira de trabajo. No obstante, un comunicado firmado por ocho de los nueve alcaldes de los municipios metropolitanos fue publicado durante la mañana del jueves 26 de mayo.
El documento leyó que “hemos decidido suspender el apoyo a todo tipo de proyectos no sustantivos de la Universidad de Guadalajara. Hasta en tanto se hacen las presiones contra los poderes públicos del Estado”.
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Representantes de la universidad acusaron a la Policía Vial de no permitir el acceso a la ciudad a por lo menos la mitad de los autobuses que transportaban a alumnos y profesores. Por ello, el centro educativo reprochó al gobierno estatal haber intentado boicotear la manifestación.
Con el paso bloqueado, los universitarios buscaron rutas alternas para llegar a la Plaza Liberación y unirse al resto de los contingentes. Sin embargo, algunos optaron por manifestarse desde otros puntos de la ciudad, como la sede del gobierno del municipio de Tlajomulco.
A grito de “no estás solo”, los manifestantes en Plaza Liberación dieron la bienvenida al rector de la Universidad, Ricardo Villanueva, cerca del mediodía.
Tras subir al templete, el rector expresó que “las universidades siempre hemos sido incómodas para los poderosos e insoportables para los autoritarios. Somos insoportables para Enrique Alfaro. El mundo ideal de un gobernante autoritario, sería que todos obedecieran el tronido de sus dedos (…). Lo que hicimos los universitarios para ser los malos de la película fue levantar la voz ante la violencia que se vive en Jalisco. Por indignarnos ante las desapariciones que padecemos todos los días (…). Por defender la legalidad, por defender la división de poderes y defender 140 millones de pesos para el museo más importante que se está construyendo en México”.
Fue en el municipio de Guachinango donde Enrique Alfaro negó que su gobierno haya intentado bloquear la manifestación. Además de resaltar que “las patadas finales de Raúl Padilla y su camarilla” no le quitan el sueño, el mandatario estatal calificó como “pillos” al grupo que tiene secuestrada a la Universidad.

