Zipolite asolado por Agatha

El famoso pueblo de Zipolite en la costa de Oaxaca quedó asolado luego del paso del huracán Agatha.

Los habitantes de la playa nudista enfrentan un duro panorama.

La comu­nidad de Zipolite, mun­dialmente conocida como destino nudista, quedó devastada al paso del hu­racán Agatha. La playa se encuentra dentro del municipio de San Pedro Pochutla que sufrió también daños de consideración.

Si bien los daños fueron terribles, afortuna­damente no se registró la pér­dida de ninguna vida; sin embargo los accesos aún no se restablecen y tampoco hay agua potable.

Por testimonios de lo afectador, se sabe que des­pués del ciclón, nativos y vecinos acudieron a revisar sus negocios y ca­sas en donde se encontraron con un pa­norama desalentador.

Son casi 72 horas que ce­dió la lluvia y no han recibido el apoyo ofi­cial de la alcaldesa, Saymi Pineda.

Se preguntan el porqué del desdén a Zi­polite, que es un destino certifi­cado internacionalmente como una opción de turismo sustentable y toleran­te.

Se sabe que ese pueblo de menos de 2 mil personas, es el principal motor econó­mico del municipio po­chutleco, y lo único que dicen haber recibido por parte de la presidenta municipal es la orden de limpiar las calles y po­nerse a trabajar: ¡para re­activar la economía!.

No hay clases

Duran­te la sesión permanen­te del Consejo Estatal de Protección Civil, que en­cabezó el gobernador Ale­jandro Murat Hinojosa, se acordó mantener la suspen­sión de clases en 35 muni­cipios de la Costa, Sierra Sur e Istmo; esto hasta que existan mejores condiciones clima­tológicas y se supere la etapa de recuperación de daños.

Centro de atención para discapacidad destruido

Una de las más lamentables pérdidas en la del Centro de Atención Infantil Piña Palme­ra;, que es una asociación civil con 38 años de trabajo para la aten­ción de las infancias y juventu­des con discapacidad en las regiones Costa y Sierra Sur.

Luego del paso del huracán Agatha re­gistró daños en más del 70 por ciento de sus instalaciones, en la comunidad de Zipolite, en San Pedro Pochutla, Oaxaca.

Sin embrago, informó Nayelli Sosa Anau, voluntaria y enlace de esta organización que “Afortunadamente y, a pesar de la inundación que causó el desbordamiento de los ríos, las marejadas y el viento, no hay pérdidas humanas que lamentar”.

Detalló que las instalacio­nes del Centro Piña Palmera, dedicado a la atención de unas 600 personas con múl­tiples discapacidades quedó severamente afectado; mien­tras que las áreas de talleres, cocina, sanitarios; así como habitacio­nes del personal, voluntarios y usuarios está lleno de lodo, piedras y troncos.

Reportó la pérdida total del equipo de rehabilitación y fisioterapias, instrumental de terapia e insumos; todo ello más las instalaciones hidráuli­cas y eléctricas junto con el equipo cómputo.

También las reservas de medicamentos, víveres y agua potable se perdieron”, dijo.

La portavoz mencionó que aún no ha llegado la ayu­da de las Fuerzas Armadas.

Te puede interesar:  Inicia la Secretaría del Bienestar el censo de damnificados por Agatha
Compártenos en

Deja un comentario

Descubre más desde FARO INFORMA

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo