De acuerdo con el IMCO, pasivo acumulado entre el gobierno del estado y los municipios está por encima de los 17 mil millones de pesos
Tanto el Gobierno de Tamaulipas como los municipios aumentaron en conjunto 13.7% la deuda pública en 2021. El pasivo llegó a los mil 947 millones de pesos.
Lo anterior lo dio a conocer el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) mediante los datos evaluados de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.
Dentro del estudio denominado “Hablemos de la deuda 2022” en el reporte subnacional, las autoridades pasaron de los 17 mil 193 millones de pesos a 19 mil 140 millones de pesos, adquirido en la banca pública, de desarrollo y por emisiones bursátiles. Del total, 95% corresponde al Poder Ejecutivo estatal y el 5%, alrededor de 959 millones de pesos forma parte de los municipios.
En la referida evaluación, a nivel nacional, Guanajuato cuenta con la cifra más alta, con una variación anual del 42.6%. Le sigue Morelos en un 17.7% y Baja California en un 13%.
Caso contrario, Tlaxcala no solicitó un crédito, en Querétaro el monto fue 75.4% menor al año pasado. En misma situación se encuentra Baja California Sur con un 33.3% por debajo.
“El nivel de endeudamiento de cada entidad federativa se contrasta con su capacidad de pago. Mayores niveles en términos absolutos no necesariamente implican la insostenibilidad de las finanzas públicas”, dijo el organismo civil.
Dentro de las referencias puestas en el estudio, el número de pasivo en Tamaulipas significa el equivalente al 3.2% de su Producto Interno Bruto (PIB). De igual manera, de todos sus ingresos, a este rubro dedica el 34.7% e, incluso, abarca el 73.6% de lo enviado por la Federación a través de las participaciones.
Se proponen soluciones
Con esto, el IMCO propone para las autoridades dar continuidad al Sistema de Alertas de Hacienda y a la información recopilada por el Registro Público Único, pues la recalca es un insumo fundamental para fomentar la competencia en el sector y generar mejores condiciones de contratación.

“Se debe mejorar y revisar las capacidades locales de las haciendas públicas y tesorerías municipales para estar en posibilidad de contraer deuda o emitir activos bursátiles. Otro es asociar la deuda con inversión productiva y permanecer como un instrumento de financiamiento que, bien utilizado, mejoraría las condiciones de vida de las personas”, concluyó.
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