La situación de sequía en Reynosa se complica ante la falta de lluvia en la región. Las presas se encuentran en su nivel más bajo en la historia.
Ante esta situación que viven en la frontera de Tamaulipas, hombres de campo con amplia experiencia en agricultura y ganadería se sienten angustiados.
Es el caso de Don Eleazar Domínguez, un porcicultor de la localidad. Él reconoce que jamás en todos sus años dedicados al campo, había vivido una sequía como la de ahora.
“Sí se han vivido sequías, pero ninguna como esta. Aunque tenemos pozos de agua en algunos ranchos, esta crisis nos va a afectar a todos si no llueve en los meses de agosto y septiembre como es tradición cada año».

“Tenemos una seca bastante fuerte. Según mis cálculos de acuerdo como manejamos nosotros el ganado este año ha sido más fuerte que los años pasados”, agregó el productor.
Por eso, para evitar el desgaste del ganado y otros animales, los dueños han tenido que aplicar medidas como lo que llaman “el destete temprano”. Con ello, retiran a las crías para alimentarlos y así la madre no se desgasta ante la falta de agua y alimento en el campo.
“Estoy quitando becerros de tres a cuatro meses por la falta de comida y agua, la vaca cuando está criando se adelgaza mucho. Para mi es más fácil mantener los becerritos que comen menos que mantener las vacas. A ellas las mantenemos con sales minerales y un poquito de alimento mientras a ver si nos llueve».

Esperanza de lluvia
Desde años atrás, los meses “buenos de lluvia» son agosto y septiembre, es por eso que representan la esperanza de los hombres del campo que claman por lluvias en la región. En caso contrario estarían en la disyuntiva de vender el ganado o mantenerlo aun con las carencias de agua y comida.
“El panorama no podemos saber, pero los meses buenos que tengo yo en mi mente son agosto y septiembre. Esperemos que nos llueva, de lo contrario tendríamos que vender las vacas o mantenerlas, pero yo tengo un terrenito por la orilla del río y ahora no quieren que agarremos agua por la sequía, porque el agua es primero para el ser humano, lo más que podemos hacer es rogarle a Dios que nos llueva a todos, necesitamos agua y sin agua no se puede vivir», relató el ganadero.

