Las labores de limpieza dificultan los trabajos para el rescate de los mineros en Sabinas pues es necesario despejar el acceso a las galerías.
Se comenta que por lo que ha podido investigarse, los mineros estuvieron en riesgo desde que ingresaron a la mina.
Ahora, los especialistas que pretenden rescatarlos se enfrentan a los mismos peligros y además a una labor que ellos mismos califican de titánica.
Las brigadas volvieron a entrar al pozo de carbón y la estrategia sigue enfocada en la limpieza de la zona para poder ingresar y determinar si hubo sobrevivientes.
“Hay un enjambre de estas maderas”, fueron las palabras con la que uno de los rescatistas explicó a los familiares de los 10 atrapados en el lugar sobre el estatus de la zona.
Las horas corren lentas y con angustia para los familiares que sufren por no saber de la suerte de sus seres queridos.
En cuanto a la mina, los lugareños y trabajadores saben que es una que ha sido ampliamente explotada.
Aseguran que un aspecto que debió ser una alerta a tomar en cuenta fue que las paredes «lagrimeaban», término que usan para denominar que había filtraciones de agua a través de los muros.
Esto, comentan, es signo de que hay bancos del líquido cerca, lo cual pone en riesgo no solamente la operación, sino la seguridad de los mineros, ya que un mal golpe, un temblor o cualquier otro movimiento puede ocasionar algún derrumbe como el ocurrido el miércoles de la semana pasada.
Los cuatro pozos que se encuentran en este punto están intercomunicados, lo cual complica las labores, ya que hasta el momento se desconoce en cuál de ellos se encuentran los hombres atrapados.
Menos de dos metros para operar
Tras las inmersiones de los buzos de las Fuerzas Especiales de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) en el Pozo 3 de la mina se toparon con obstrucciones y poca visibilidad. En el descenso se detectaron escombros, polines de madera, tramos de mangueras y agua con lodo.
Las condiciones son tan adversas que la visibilidad es de únicamente 10 centímetros de las luces estroboscópicas. Además los buzos rescatistas sólo tienen 1.6 metros de margen de maniobra dentro del Pozo 3.
En la mina se realizan trabajos de extracción de agua, y acciones de retiro de escombros y reforzamiento de la estabilidad de la mina.
«El espacio en el túnel ya no permite avanzar, las galerías se encuentran obstruidas», comentó.
Cada hora elementos de la Coordinación Nacional de Protección Civil y de las Fuerzas Federales monitorean los niveles de agua y explosividad en la mina para asegurar un acceso seguro a los rescatistas en las próximas horas.
